¿Qué pasó el Jueves Santo?

Redacción

06:00 | Viernes 14 de Abril 2017

CIUDAD DE MÉXICO, abril 13 (EL UNIVERSAL).- Quizá has escuchado que estos días de la Semana Santa son importantes en el credo católico, pero es posible que desconozcas qué es lo que se conmemora este jueves.
El Jueves Santo se recuerda los acontecimientos de la última cena, el lavatorio de pies, la institución de la Eucarística y del Sacerdocio y la oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
Por la tarde se da inicio al periodo conocido como Triduo Pascual, tiempo en el cual se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, por lo que es el momento más importante del año litúrgico.
La hora nona, novena hora después de la salida del sol, marca el fin de la cuaresma y el inicio del Triduo Pascual, que termina el Domingo de Resurrección.
En la Última Cena Jesús se reunió con los doce apóstoles para despedirse de ellos antes de su muerte que él ya preveía. En ese encuentro fue que anunció que uno de ellos lo traicionaría (Judas Iscariote).
Es en esta comida donde también se realiza la instauración de la Eucaristía y que es uno de los siete sacramentos de la Iglesia, con los cuales son signos de la gracia de Dios. Los sacramentos son: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Confesión, Unción de los enfermos, Orden sacerdotal y Matrimonio.
El Jueves Santo también se realiza el lavatorio de pies. La historia aparece en el evangelio de San Juan, 13. Los discípulos de Jesús quedaron extrañados con el acto y no terminaban de entender, por lo que él les dijo: "Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, siendo el Señor y el Maestro les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros".
No sólo la revelación sobre Judas fue lo que se anunció esa noche, sino también la negación de Pedro, quien mentiría en tres ocasiones al asegurar que no conocía a su mentor antes de que cantase el gallo.
Al terminar la cena Jesús se dirigió al huerto de Getsemaní para orar y pidió: "Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya" y declaró sus sentimientos de tristeza.
Al terminar de orar Cristo es atrapado por un ejército donde iba Judas con la recompensa por su traición.