El futbol y la muerte de un niño; la historia que conmocionó a Urugua

Redacción

15:35 | Martes 25 de Abril 2017

CIUDAD DE MÉXICO, abril 25 (EL UNIVERSAL).- Felipe Romero, hijo del ex futbolista uruguayo Luis Romero, fue asesinado el pasado sábado a manos de su entrenador, quien se convirtió en su segundo padre después de que su madre se hiciera cargo del pequeño Felipe.
"Lucho" Romero nació en 1968 en Canelones, Uruguay, debutó como profesional en 1989 con el Sud América de aquel país, dándose a conocer en su paso por el Peñarol, equipo en el que vivió tres etapas diferentes (95-96/97-98/2000-2001), "Lucho" se vio envuelto en la polémica después de jugar con el odiado rival del Peñarol, el Nacional, que desde pequeño fue el equipo de sus amores. El ex futbolista fue campeón en la liga uruguaya en cinco ocasiones, tres con Peñarol y dos con el Nacional.
El sábado, Uruguay se conmocionó al encontrar los cuerpos del niño y el de su entrenador Fernando Sierra, en una quebrada a unos 150 kilómetros de Montevideo, el menor había sido secuestrado por su entrenador.
Fernando pasó sin permiso al colegio por Felipe, cosa que no era rara, debido a la fuerte relación que llevaban, al grado que ya habían ido de vacaciones juntos en una ocasión; sin embargo, esta vez los dos desparecieron por lo que fue emitida la búsqueda de ambos.
El padre de Felipe, Luis Romero, era un papá 'ausente', así lo describió la madre al hacerse cargo del pequeño desde su nacimiento, encontrando en su entrenador a la figura paterna que no tuvo hasta el 2015, año en que conoció a Fernando en el Club Defensor de Maldonado, ahí se volvieron padre e hijo hasta el día que por razones desconocidas, Sierra mató al infante.