Sin dólares pero con chamba

Redacción

06:00 | Sábado 29 de Abril 2017

CIUDAD DE MÉXICO, abril 29 (EL UNIVERSAL).- Radicar y trabajar a Estados Unidos no le ha generado por ahora dólares, pero sí oportunidades de cine, incluyendo un villano principal bajo la dirección de Raja Gosnell, realizador de “Los Pitufos” y “Scooby Doo”.
Omar Chaparro toma el teléfono desde la ciudad de Chicago, recién llegado de Gales, donde filmó la producción hollywoodense y comedia familiar “Show Dogs”.
El actor y su familia tomaron sus cosas en diciembre pasado para vivir definitivamente en Los Ángeles, California y, desde cero y comenzar a labrar un nombre internacional.
En “Show Dogs” actúan Natasha Lyonne (“Orange is the new black”) y Will Arnet (“A series of unfortunate events”). En las voces de los perros que guían la historia están, entre otros, Stanley Tucci (“El diablo viste a la moda”) y Alan Cumming (“The good wife”).
“Mi personaje se llama Señor Gabriel y es una de estas personas que se meten en estos espectáculos que hacen en Estados Unidos con perros y que tiene la intención de robar al que resulte ganador y a un oso panda”, cuenta Omar del otro lado del auricular.
“Es el villano que nunca había hecho”, agrega.
Para el proyecto no realizó casting, pues fue llamado directamente porque algunos productores habían visto su trabajo anterior en el cine mexicano como “Compadres”.
Es más, Gosnell pidió al escritor Max Botkin (“Cody, un robot con corazón”) hacer una escena de acción para explotar sus cualidades en el karate.
“No sé cómo se enteró, pero una mañana, en maquillaje, llegó a preguntarme si en verdad era cinta negra y entonces pidió que se hiciera una escena donde peleara.
“Se hizo alrededor de una avioneta y yo hice toda la secuencia, salvo una vez que me caí de espalda porque con quien peleaba era muy alto, resbalé y entró el stunt”, comenta.
De estreno
“Show Dogs” se estrenará hasta el próximo año, pero la semana pasada, en el marco del Festival de Cine de Newport Beach se estrenó “Stuck”, musical estadounidense que coprotagoniza y que fue filmado hace un par de años en Nueva York.
La cinta, basada en la homónima puesta en escena, es sobre seis personajes atrapados en el metro de La Gran Manzana y que cuentan su vida a través de canciones.
Chaparro encarna a un mexicano que trabaja de sol a sol para poder mantener a sus cuatro hijos.
“Representa a muchos latinos que están luchando, el estar indocumentado, tener miedo a que te devuelvan. Lo hace cantando tres temas aunque yo no soy bueno en eso”, bromea.
A diario, Chaparro prefiere no hacer caso a la política del nuevo presidente estadounidense para no cargar con algo que no puede resolver. Dice que es mejor enfocarse en las cosas positivas que puede hacer allá.
“No ha sido sencillo el dejar lo cierto (Televisa) por lo incierto, renunciar a algo seguro, a una etapa de más de 15 años para ir por los sueños, pero aquí me he sentido como cuando inicié mi carrera hace 20.
“Estoy motivado y trato de no enfocarme en la incertidumbre de (Donald) Trump, sino en que estamos vivos y sanos”, expresa el histrión.
El primer cambio experimentado fue el costo de la vida.
“Que te digan que ponerte tv, Internet y demás y que son dos mil dólares es de ¿qué? Sí es para asustarte si haces el cambio (de moneda), pero hay que cambiar el chip y aunque aún no voy a ganar en dólares, en el futuro sí”, expresa Omar.
Lo que viene
Ahora mismo se encuentra realizando la gira “Imparables” por EU, junto con Adrián Uribe.
Con él, por cierto, tendrá una participación en “Overboard”, que producirá y estelarizará Eugenio Derbez en el país del norte a mediados de año y donde interpretarían a dos hermanos.
Y en octubre se le escuchará como “Condorito” en la película basada en la historieta homónima, que aún no sabe si podrá promocionar. ¿La razón? Quizá se cruce en fechas con el rodaje de la secuela de “No manches Frida”, al lado de Martha Higareda y cuya primera entrega fue vista por casi cuatro millones de espectadores en 2016.
“De haber sabido que iba a tener tantos ofrecimientos de trabajo en México desde que salí, me hubiera venido (a EU) desde hace tiempo”, ríe.
“La única desventaja que veo es que con tanto y tengo que ver fachas para que no se me crucen”, apunta.
Lejos queda el año 2012 cuando él mismo tuvo que generar “Suave patria”, cinta que marcó su ingreso al cine.