Cinema Planeta cierra su novena edición

Redacción

15:15 | Lunes 08 de Mayo 2017

CUERNAVACA, Mor., mayo 8 (EL UNIVERSAL).- La novena edición de Cinema Planeta, Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente de México, entregó el premio por Mejor Documental internacional a la cinta “Yasuni Man”, con dirección, guión y producción fotográfica de Ryan Patrick Killackey y la edición de Malcom Lam.
Patrick subió por el premio y al micrófono convocó a la reflexión para cuidar de la diversidad de flora y fauna, los suelos y por el respeto a las zonas habitadas por grupos indígenas, pero también externó su malestar por la elección del presidente Donald Trump.
“Es una película que hice por siete años en Ecuador, viví con un grupo indígena Los Waorani y ellos tienen una lucha muy difícil dentro de sus bosques. Viven dentro de un lugar que tienen diversidad de animales y plantas, pero también abajo de su tierra hay gran cantidad de petróleo, y la economía de Ecuador es una economía de petróleo”.
“No sé qué puedo hacer más, pero quiero decir que este es un tiempo difícil para todos nosotros y en mi país tenemos una enfermedad, ustedes conocen, tenemos a un nuevo presidente, y es un tiempo muy triste porque estoy en México y esto es mucha reflexión de mi familia, mis amigos y mi comunidad”, expuso.
Teresa Camus, directora del jurado encargado de designar las películas ganadoras, comentó que la película hace uso de material relevante y contundente, y a través de sus imágenes el público es contagiado por el mismo respeto y admiración de cineasta y su protagonista hacia nuestros orígenes nativos.
La cinta, indicó, funciona como un duro testimonio de a dónde nos ha llevado la obsesión humana moderna por explotar los recursos naturales, sin dejar de lado las consecuencias de este tipo de actividad y como eventualmente todas las personas se verán afectadas sin situaciones sociales.
El cierre del festival concluyó con un llamado a proteger la tierra y, sobre todo, provocar programas de desarrollo sustentable.
Así lo planteó Rajendra K. Pachaur, presidente del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático de 2002 a 2015, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2007, al decir que la humanidad se mueve en una dirección que no es sustentable y para cumplir con nuestras demandas y lo que utilizamos diariamente, necesitamos 1.6 planetas.
“Entones quienes van a atraer el cambio son los jóvenes del mundo. El momento ha llegado para que los jóvenes tomen el liderazgo del mundo para dirigir un cambio de dirección sustentable para todos”, dijo Pachaur en la entrega del premio del Jurado Juvenil a la película “Resurrección”.
Los actores Arcelia Ramírez y Noé Hernández fueron los maestros de ceremonia en este certamen que también entregó el Premio Cuenca, al grupo Brigadistas del municipio de Tepoztlán, Morelos.
Esta sección cinematográfica tuvo como objetivo apoyar la realización de producciones sobre la afectación de la cuenca del Río Balsas.
El jurado integrado por Joana Larequi, Ramón Pérez Gil Salcido y Eduardo Santana consideró que este cortometraje de casi 7 minutos engancha y tiene un poder de síntesis, además de eficaz en su lenguaje cinematográfico.
En el festival que inició el lunes y concluyó la noche del viernes en el Cine Morelos, también se entregó Mención honorífica para el documental “Salero”, que consiste en proyectar la situación de El Salar de Uyuni, ubicado en Bolivia, una prístina extensión blanca.
Durante generaciones, los únicos signos de vida han sido los “saleros”, quienes extraen la sal de su superficie. Esta región es forzada a evolucionar, cuando los líderes bolivianos emprenden un plan para extraer un mineral precioso que se encuentra bajo la corteza de sal.
El documental “China plástica” del director Jiu-liang Wang y la producción: Ben Tsiang, Jean Tsien, Chao-wei Chang, Hsiao-Ming Hsu ganó el Premio del público. La cinta describe a la niña Yi-Jie como producto de la globalización, quien aprende sobre el mundo a través de las Naciones Unidas de los Desechos, mientras trabaja con sus padres en el taller de reciclaje, el cual se encuentra a miles de kilómetros de su ciudad natal.