Festival Ollin Kan abre nuevos horizontes

Redacción

06:00 | Viernes 12 de Mayo 2017

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 12 (EL UNIVERSAL).- Uno de los objetivos del festival Ollin Kan es crear comunidad a través de la música. En los 14 años que tiene de existencia, han convergido ahí músicos de distintas latitudes: África, Europa, Estados Unidos y Sudamérica, buscando siempre fortalecer las propuestas artísticas alternativas en resistencia.
José Luis Cruz, director del festival, habló de la importancia de la unión a través del arte en este contexto de divisiones, por ejemplo, con nuestro país vecino. “En este momento el tema de las migraciones es fundamental porque los poderes fácticos en el mundo tratan de detenerla por un prejuicio racial, ahora pretenden parar lo que es esencialmente humano como la búsqueda de horizontes nuevos. Todos venimos del mismo vientre, todos somos hijos africanos”, apuntó.
Este año, el encuentro tendrá dos sedes: la primera en el Campo Xóchitl los días 12, 13 y 14 de mayo, en la que se realizará el primer Tianguis Cultural Multidisciplinario con gastronomía, danza, circo, poesía y la presencia de artistas como Mexican Sound System, Danger, Macandal y la Democrática Afrobeat y Ximbo.
Del 17 al 21 de mayo en el Deportivo Vivanco el público podrá conocer propuestas como la de Kayra Silabaa del compositor senegalés Babou Diabate al igual que un homenaje a la “Reina del blues”, Betsy Pecanins, fallecida hace unos meses.
“Ella es una precursora del blues en México y dejó una escuela de discípulos que van cantando maravillosamente bien y le van a cantar en este tributo a través de la Escuela de música del Rock a la Palabra”.
“La primera parte del festival es más urbana y la otra es temáticamente la combinación de fusiones de música que tienen qué ver con contextos tradicionales, raíces como toda la parte africana, la parte sonera, música que viene de América Latina. Estarán los Gaiteros de San Jacinto, los soneros de Veracruz, vienen expresiones musicales de Argentina, Chile” añadió el director del encuentro.
José Luis refirió que este año contaron con el apoyo de instancias culturales para la difusión del encuentro así como de la delegación Tlalpan que contribuyó con los espacios.
“El mayor inversionista del festival son los artistas, es el talento, son las relaciones, el tequio, el intercambio cultural porque el festival por una cuestión del intercambio, la gestión cultural, la solidaridad y la gente está en esta dinámica y obviamente hay que conseguir recursos para transportarlos”.
Todo, para el público, es gratuito. Próximamente, también comenzarán trabajar en el festival del próximo año que sería un número 15, un año especial para sus organizadores y los artistas que lo han construido con su aportación. Sobre el futuro, José Luis señaló:
“Yo creo que el Ollin Kan está en una permanente transformación, vamos hacia espacios de convivencia renovadores, tenemos que salir un poco de la ciudad y volcarnos a espacios abiertos en donde podamos encerrarnos en el ámbito de la convivencia cultural”.