Colocar a "Sopladora de hojas" en circuito comercial fue un desafío

Redacción

06:00 | Miércoles 17 de Mayo 2017

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 17 (EL UNIVERSAL).- Colocar la película "Sopladora de hojas" en el circuito comercial fue un desafío para su productor Samuel Sosa, a pesar de haber sido ganadora del premio a Mejor Guion en el pasado Festival de Cine de Turín y haber llegado a países como Estados Unidos y Perú.
"Hicimos la película que queríamos, que nos gusta, que nos llena, que nos complace y eso yo lo celebro siempre, pero es una película rara, no es un filme de arte pero tampoco comercial, eso la vuelve complicada porque a todo mundo le gusta pero no saben qué hacer con ella", declaró el productor.
Por este motivo "Sopladora de hojas" no consiguió distribuidora pero será la casa productora Cacerola Films la que se encargue de hacerlo, colocando 30 copias en salas de la Ciudad de México, Cuernavaca, Toluca y Puebla, a partir de este 19 de mayo, además de recintos como Cineteca Nacional, Cine Tonalá y La Casa del Cine.
El director Alejandro Iglesias Mendizabal explicó que sabía desde un principio que el camino natural para esta película sería primero en festivales, después buscarían la manera de encontrar espacios para exhibirla. "Hicimos esta película para el público, lejos de premios o algún reconocimiento, siempre fue conectar con gente, se buscó que hubiera una comunicación directa con el espectador, que saliera sintiendo nostalgia".
Para Arcelia Ramírez, quien realizó una participación especial en este filme, Sopladora de hojas tiene todo lo necesario para dar batalla en su primer fin de semana. "Es una historia que habla de ese momento en el que cierras un periodo de tu vida y empiezas otro. Es una película sobre la amistad, sobre la solidaridad, sobre la construcción de tu personalidad a partir del otro, es una historia que parte de una premisa muy sencilla pero que evoca asuntos más profundos y entrañables, me pareció una película muy hermosa".
La anécdota que dio origen a este filme se generó hace 12 años, cuando Alejandro Iglesias, Samuel Sosa y el guionista Luis Montalvo aún estudiantes del Centro de Capacitación Cinematográfica; un día jugando en un parque uno de ellos perdió sus llaves en un montón de hojas secas y estuvieron toda la tarde buscándolas.
Para llevar ese momento de la realidad a la ficción, Iglesias decidió confiar los tres personajes principales a los actores Fabrizio Santini, Paco Rueda y Alejandro Guerrero que, si bien no son figuras mediáticas, lograron forjar una amistad durante el trabajo de mesa del guion, y en el momento del rodaje se reflejó muy bien en la pantalla, tal y como el director lo buscaba.