Inspiración Femenina

Redacción

06:00 | Sábado 24 de Junio 2017

CIUDAD DE MÉXICO, junio 24 (EL UNIVERSAL).- Ser linda y talentosa ya no es suficiente. Ahora, el reto de las mujeres es también ser intrépidas para conseguir sus sueños y lograr lo imposible, como demuestra la piloto inglesa Melanie Astles en el Mundial de Aviones de Velocidad Red Bull Air Race.
"Mi participación no tiene que ver con género. Soy una piloto, como todos los demás. Naturalmente, siento mucho orgullo de haber sido seleccionada para ser parte de Red Bull Air Race y quiero ser una inspiración a otras mujeres, a futuras pilotos mujeres que vengan a surgir. Si de verdad quieres cumplir con tus sueños, yo digo que nada es imposible si trabajas duro y con determinación", indicó la además guapa mujer, que competirá estos próximos 1 y 2 de julio, en Budapest, Hungría.
De cómo se siente de ser una de las mejores pilotos del mundo, afirmó que "obviamente me da mucha satisfacción y un gran sentido de realización, porque el camino hasta conseguirlo no fue una línea recta, sino con muchos altibajos, baches, choques y hoyos, además de la falta de financiamiento".
Y añadió: "En la competencia, probablemente lo más difícil es el aspecto mental. Necesitas tener concentración extrema, pero al mismo tiempo tienes que estar relajado lo suficiente para poder evaluar la mejor trayectoria y su velocidad".
"El estrés es un enemigo de la seguridad. Físicamente, tenemos que aguantar las fuerzas de gravedad y eso sólo es posible con un entrenamiento físico fuerte y constante. En Red Bull Air Race el reto más grande para mí fue aprender a volar a baja altitud y tener control sobre la velocidad. En las pruebas de acrobacias aéreas, somos juzgados por la calidad de las figuras; en Red Bull Air Race, volamos a contrarreloj".
Sobre cómo se convirtió en piloto profesional, reveló que "mi historia no fue nada convencional. Desde mi niñez quería ser piloto. Cuando cumplí 18 años dejé la escuela y tomé mi primera clase de aviación. A los 21 obtuve mi licencia y comencé a hacer acrobacias. Se había vuelto mi pasión y gané títulos, hasta que en 2015 me postulé a Red Bull Air Race y lo logré".
Entonces, hace una pausa para señalar que "inicialmente, nadie me dio apoyo, por razones académicas, sociales y financieras. Para mucha gente era algo muy diferente, raro. Socialmente, también: El ser mujer fue un obstáculo (todavía lo es, en parte). Tuve suerte porque conocí a mucha gente que me aconsejó y me incentivó a perseguir mi sueño de volar. Hoy, tengo la fortuna de estar alrededor de gente increíble, que cree en mí. A ellos les debo la oportunidad de llegar a la cima".
Finalmente, sobre cómo equilibra su vida profesional con la personal, terminó diciendo que "no siempre veo a mi familia y a mis amigos. Entre una carrera y otra tengo que entrenar y también seguir volando. Desde que empecé a competir en Red Bull Air Race tengo poco tiempo. Pero soy una persona muy feliz y mi lema personal es: '¡Smile on! ('¡Siempre sonríe!')".