Miss Universo, la llave de Trump para abrir las puertas del Kremlin

Redacción

15:03 | Martes 11 de Julio 2017

CIUDAD DE MÉXICO, julio 11 (EL UNIVERSAL).- En 2013, el concurso de belleza Miss Universo, del que entonces era dueño el hoy presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se realizó en Moscú, Rusia, según señala The New York Times.
En aquella ocasión, el magnate tuiteó sobre la posibilidad de cruzarse de frente con el presidente ruso, Vladimir Putin durante el concurso y convertirse en su "nuevo mejor amigo". El líder soviético no fue el concurso, pero Miss Universo puso en contacto a la familia Trump con otras personas relacionadas con el Kremlin.
El domingo, el NYT informó que durante la campaña electoral de 2016, Donald Trump Jr., hijo mayor del presidente estadounidense, se reunió con una abogada vinculada al gobierno ruso, luego de que esta presuntamente prometiera darle información que perjudicaría a la candidata demócrata por la presidencia, Hillary Clinton.
En el encuentro también estuvieron el entonces jefe de campaña de Trump, Paul J. Manafort, y el yerno del presidente, Jared Kushner.
Trump Jr. emitió en sus redes sociales un comunicado en el que asegura que aceptó dicha reunión a pedido de un conocido que trabajaba para el concurso de belleza. Ese personaje era Rob Goldstone, ex periodista de tabloides británicos y presidente de la empresa de marketing Oui 2 Entertainment, que trabajaba para Miss Universo.
Goldstone dijo a The Washington Post que coordinó la reunión del 9 de junio de 2016 con Trump Jr. a nombre de un cliente y que este estuvo presente junto con su abogada, la rusa Natalia Veselnitskaya. Apenas ayer, el experiodista identificó al cliente como Emin Agalarov, estrella de pop en Rusia y cuya millonaria familia -gracias a los desarrollos inmobiliarios- es amiga del clan Trump.
El presidente de EU, que por entonces era dueño de Miss Universo, eligió a los Agalarov para ser anfitriones del concurso en 2013 en Rusia, y también ha tenido negociaciones con ellos para construir una Torre Trump en Moscú. El magante incluso aparece en uno de los videos musicales de Emin, donde se ven imágenes del concurso de belleza.
Trump incluso llamó al concurso de 2013 en Rusia su "fin de semana moscovita", pocos meses después de anunciar su candidatura presidencial y aseguró que por aquel entonces estuvo reunido "con gente del más alto nivel. No puedo decir más, pero les aseguro que estuve con personas del más alto nivel y el vínculo fue extraordinario".
Los Agalarov también parecen tener una buena relación con Putin. Días antes del Miss Universo en Moscú, el líder soviético le otorgó al patriarca de la familia, Aras Agalarov, la Orden de Honor, una de las condecoraciones civiles más importantes en Rusia.
La noche del concurso, los Agalarov y Herman Gref, ex ministro de Economía de Rusia y actual director del banco estatal Sberbank PJSC, fueron anfitriones de una cena en honor a Trump, un gesto que el magnate agradeció en ese entonces en Twitter.
Trump Jr., reaviva escándalo por "Rusiagate"
La investigación del FBI sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de EU ha puesto aún más interese en aquel concurso de Miss Universo, incrementando aún más las sospechas de que la campaña de Trump hubiese actuado en complicidad con funcionarios rusos para entorpecer los comicios, una acusación que el magnate y su equipo han negado reiteradamente.
Trump Jr. aseguró en su comunicado del domingo que en aquella reunión de 2016, la abogada rusa no le dio ninguna información sobre Hillary Clinton y que la conversación giró en torno a la adopción de niños rusos y a una ley estadounidense llamada Magnitsky, una lista negra de sospechosos de abusos a los derechos humanos en Rusia.
"Obviamente soy la primera persona de una campaña que se reúne para recibir información sobre un adversario... La cosa no iba para ningún lado, pero yo tenía que escuchar", manifestó por Twitter.
Durante casi tres décadas, Trump buscó hacer negocios en Rusia, pero con poco éxito hasta que llevó el concurso de Miss Universo a Moscú, una ciudad que Jr. dijo preferir "por encima de cualquier otra", aunque reconoció que el mercado ruso era un desafío, "donde uno siempre se pregunta si puede confiar en la persona que tiene delante".