Homenajean a Enrique Florescano con anécdotas y reflexiones

Redacción

11:31 | Jueves 13 de Julio 2017

Gerardo M. Arriaga
CIUDAD DE MÉXICO, julio 13 (EL UNIVERSAL).- Con un manojo de anécdotas y reflexiones, ante amistades y familiares, fue como el historiador y periodista Enrique Florescano celebró sus 80 años de edad, durante el homenaje que se le rindió este miércoles en la sala "Manuel M. Ponce" del Palacio de Bellas Artes.
Florescano dijo que el cumplir esa edad le ha dado la oportunidad de revisar su camino recorrido: "Ahora que me he decidido a recordar cuando comenzó la temeridad de estudiar historia, con mayúscula, mi memoria me dice la fecha: 1958. En ese año me inscribí en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Veracruz.", lugar que, aseguró, le otorgó una experiencia distinta a la de Derecho ya que "todo era nuevo y cálido".
Recalcó que la relación con los maestros era estrecha y personal y compartió clases con colegas de Filosofía, Letras y Antropología. Añadió que en este periodo nació la "disposición para conocer temas y formas de estudio, que transformó mi mentalidad.", pues tuvo como maestros pintores, músicos, escultores. Es aquí donde relucieron nombres como José Gaos, Edmundo O'Gorman, Eduardo García Máynez y Luis Villoro, los cuales visitaban su centro de estudios cada semestre.
Sobre su estancia por El Colegio de México y en la Escuela Práctica de Altos Estudios de París, Francia, dijo: "En el Colegio recibí lecciones de una legión de expertos en disciplinas de la Historia y las Ciencias Sociales: Daniel Cosío Villegas, Silvio Zavala, José Miranda, Rafael Segovia".
Explicó que fue en este recinto donde tuvo la oportunidad de conocer la Ciudad de México al lado de Lorenzo Meyer o Margarita Sepúlveda, con quienes compartió seminarios clandestinos en los que se leía a Karl Marx. Esos años le dieron sus bases en la Historia y en la formación personal.
De Francia recordó la tutoría de Ruggiero Romano o Ernest Labrousse, por citar algunos, a quienes les atribuyó: "me indujeron hacia la Historia Económica y los procesos de larga duración".
Otro momento remarcable del Homenaje a Florescano fue cuando nombró a Carlos Monsiváis, Héctor Aguilar Camín, José Emilio Pacheco, Nicole Girón, Guillermo Bonfil Batalla, Guillermo de la Peña, aunado a otros, con los que hizo equipo y con los que fundo seminarios de Historia Urbana, de la Burguesía y otros campos poco estudiados.
El evento estuvo presidido por Marina Núñez Bespalova, directora General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura; Erik Velásquez, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM; Aída Castilleja, subsecretaria técnica del INAH; Erika Pani, directora del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México y el maestro Geney Beltrán, escritor y editor.
Al respecto, el investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Erik Velásquez, catalogó al investigador como un demócrata. "Su prosa es amena y atractiva. Revela la preocupación fundamental de su autor por convertir la Historia en una adquisición casi democrática".
Erika Pani, directora del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, dijo que adentrarse en la obra de Florescano es moverse entre "el vértigo y la fascinación", igualmente dijo que es un "agitador de ideas y provocador" que exige paciencia y empeño y que buscaba una historia abierta y experimental.
Agregó que citaba incluso a los que no estaban de acuerdo con lo que pensaba, pero no sin antes explicar el motivo de su reflexión.
Por su parte, Geney Beltrán hizo un recuento en las aportaciones que el historiador ha hecho a la difusión de su disciplina y en el manejo diversos temas, pero sobre todo, a la "defensa del lector", a quien se le tenía que ofrecer "un libro inteligente, estimulante, cuidado, cortés, trasparente". Con todo el currículum que acompaña a Enrique Florescano, lo propuso como candidato al Premio al Mérito Editorial de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.