Seguidores despiden a Rius, su gran maestro

Redacción

06:00 | Jueves 10 de Agosto 2017

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 10 (EL UNIVERSAL).- Discreto, callado, don Francisco Palazos permaneció sentado por varios minutos frente al féretro de Eduardo Humberto del Río García mejor conocido como "Rius", contemplando el retrato del monero que yacía sobre sobre su ataúd, viendo el ir y venir de los familiares y de la gente en la sala donde el cuerpo del escritor y dibujante fue velado desde la tarde del martes.
Este hombre, que creció en los años 60 con las caricaturas de Rius desde que comenzó a publicar en la revista Siempre y que asegura tener casi la colección completa "Los Agachados" y "Los Supermachos", vino desde Tlalnepantla a la funeraria Gayosso de Sullivan para despedirse este miércoles de su "maestro", de ese personaje que, dice, le ayudó a formarse como un ciudadano comprometido.
"Políticamente me formé con su trabajo; conozco todos sus libros, sus revistas. Precisamente el lunes en la noche, sin saber que íbamos a amanecer con esa noticia, acomodé mis revistas de Los Agachados y Los Supermachos, hasta saqué una lista para ver cuáles me faltaron, faltan algunas, pero tengo la mayoría, y a mis hijos les inculque seguir a Rius. Ellos viven fuera del país, pero les envío toda la información siempre. Me formé con él, fue mi maestro", contó.
El miércoles, a lo largo del día, en la sala de la funeraria donde fueron velados los restos del cartonista ya no se vieron desfilar a las grandes personalidades, a funcionarios o a la comunidad de moneros. Quienes acudieron a darle el último adiós fueron sus seguidores, sus lectores, jóvenes y adultos, gente como don Francisco o el señor Raymundo, quien se aceptó como ateo y se hizo vegetariano gracias a las enseñanzas de Rius.
"Yo soy de provincia y en mi ciudad era un ateo con culpa, pero cuando llegué aquí y leí al maestro Rius, me hice ateo totalmente", relató este hombre, originario de Córdoba, Veracruz. Confesó que fue gracias al autor del "Manual del perfecto ateo" y de "El cocinero vegetariano" que también dejó de comer carne. "Todo eso fue para mi el maestro Rius", comentó.
En la sala decorada con figuras elaboradas en papel china, los familiares y amigos más cercanos acompañaban a Citlali, hija del monero, y a Micaela Flores, su viuda. Un grupo de jóvenes ayudaba a Citlali a formar las figuras y formas que después pegaron en las paredes. Alrededor del ataúd permanecían las coronas y arreglos florales enviadas por editoriales, por dependencias como la Secretaría de Cultura o el gobierno de Morelos. Se fueron sumando los ramos de flores de sus lectores.
El cuerpo de Eduardo del Río, Rius, fue velado hasta a las 19.30 de la noche, cuando fue cremado. Sus cenizas, que descansarán en su casa de Tepoztlán, estarán este jueves en el Museo del Estanquillo, donde se le rendirá un homenaje, a partir de las 15:00 horas.