Hacen la vaquita en "Mascara contra Cabellera"

Redacción

16:30 | Miércoles 23 de Agosto 2017

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 2 (EL UNIVERSAL).- Tres años después de azotarse en los escenarios de teatro, los protagonistas de la obra "Máscara contra cabellera" enfrentan el reto de conseguir los recursos para viajar al Cairo, a donde fueron invitados para ser parte del Festival Internacional de Teatro Experimental.
La última palmada está por llegar para los actores y luchadores, el 10 de septiembre es el límite para confirmar que tomarán el avión a Egipto.
Corsaria es ruda y una de las piezas básicas en la puesta para la que el luchador Orión los instruyó, "ha significado mucho como actriz, la llevo en el corazón. Es una disciplina pesada pero satisfactoria".
Siempre le gustó la lucha, desde muy pequeña iba a la arena Coliseo, "ha sido un sueño cumplido, nunca pensé ser luchadora y ha sido padre representar esta faceta".
Todos actúan y luchan, se juegan la vida en escena. Apolo y Fariseo son los antagonistas, el bien y el mal enmascarado.
El primero, representa el esfuerzo por un México más justo. "Apolo es el luchador que inicia el movimiento para reconstruir el sistema corrupto que representan los rudos".
Ha sido una gran aventura llena de riesgos, porque representan la lucha con toda la verdad y la crudeza que tiene, "la lucha tomó importancia en mi vida a partir de este montaje, ante lo veía sólo como un espectáculo pero ahora sé lo que implica, el esfuerzo y preparación mental que requiere".
Su rival es implacable pero no miente. "Soy la traición que lleva cada uno de los mexicanos adentro, al prójimo, al pueblo. Mi objetivo es que Apolo no logre su cometido".
Ambos, junto al resto del elenco, no dejan de luchar buscando apoyos, "para que podamos ir a otra parte del mundo a mostrarla, llevar la lucha libre a través de esta puesta".
SIN PERDER LA FE. Cerebelo es la mente detrás del proyecto y no pierde la fe para lograr que la obra cruce las fronteras. "Solo invitan a dos puestas internacionales al año, así que estamos buscando la forma de encontrar los recursos económicos para adquirir los pasajes de avión para que el proyecto encuentre ese espacio".
El tiempo se acaba pero la confianza no. "Es la única obra en la que los actores de verdad luchan, y se ponen en riesgo físico al presentarla".
Fanático a los costalazos desde pequeño, entrenó luchas en su natal Aguascalientes. "Así que al momento de representarla comprobé el misticismo que tiene, es algo más de lo que cualquiera puede creer, es una representación que me ha forjado de muchas formas".