Estela Pavón y el campesino que informó su muerte a orillas del Popo

Redacción

07:32 | Jueves 24 de Agosto 2017

CIUDAD DE MÉXICO, agosto 24 (EL UNIVERSAL).- El martes 27 de septiembre de 1949, EL UNIVRSAL informaba:
Probabilidades de cruenta tragedia aérea en el Popo:
Parece confirmarse que el aparato de la Mexicana de Aviación procedente de Tapachula y Oaxaca con 23 personas, se estrelló sobre el volcán, pereciendo sus ocupantes.
"Una nueva catástrofe aérea ensangrentó ayer las nieves del Popocatépetl, el aparato XA-DUH de la Mexicana de Aviación procedente de Tapachula y que había hecho previamente escala en Tuxtla Gutiérrez, Ixtepec y Oaxaca se desplomó sin que se conozca las causas, temiéndose que hayan perecido sus veinte pasajeros así como del piloto, el copiloto y el sobrecargo".
Sí, Blanca Estela Pavón era una de las pasajeras; la actriz mexicana nació en Minatitlán Veracruz en 1923, recordada por su personaje de "La Chorreada" en "Nosotros los pobres" y "Ustedes los ricos" (1948), murió cuando apenas tenía 23 años y tan sólo había actuado en 14 películas.
Además de la actriz, en el accidente aéreo donde murieron todos los pasajeros, también viajaba el papá de Blanca Estela, el señor Francisco B.Pavón, el senador y licenciado Gabriel Ramos Millán y el arqueólogo mexicano Salvador Toscano.
Quien primero dio aviso de una de las tragedias aéreas más trágicas que para entonces se tuviera registro, fue un campesino llamado Moisés Bautista, quien al regresar de cazar se percató de lo sucedido y corrió a dar aviso.
Así relató este diario lo sucedido:
"A Amecameca llegó la primera noticia de la tragedia: la llevó un campesino de la zona donde terminan las nieves eternas del Popo y empiezan los arenales. Con el espanto reflejado en el semblante relató-eran pocos minutos antes de las 19 horas- que un avión de gran tamaño se había estrellado adelante del pequeño poblado de Atlauta, incendiándose como gigantesca, tras chocar contra las rocas".
"Atlauta se encuentra en dirección del volcán, más allá de Ozumba y Acatzingo; se puede llegar en automóvil o camión hasta el poblado, pero después no hay más recursos que el de emplear cabalgaduras. Es imposible prever cuánto tiempo tardaremos en llega hasta el lugar de la tragedia".
"Ya entrada la noche partió de Amecameca un jeep de la Campaña Antiaftosa, llevando a bordo personal de emergencia, así como el campesino que dio la noticia en calidad de guía, y abarrotado de productos para prestar primeros auxilios a las víctimas".
"Siguieron al jeep tres ambulancias de la Cruz Roja con personal médico y un grupo de alpinistas, portadoras igualmente de elementos de curación".
"El indígena Moisés Bautista no le confirmó expresamente haber visto chocar al avión contra rocas o árboles de la montaña, pero sí que se encontraba a cuatro horas a pie de Atlauta, cuando muy cerca de él escuchó un fortísimo zumbido de aparato volando muy bajo y en seguida una tremenda explosión".
"Moisés Bautista había dado, aunque un poco confusa, la clave para el hallazgo del aparato caído, el campesino había andado de cacería en la montaña desde el domingo pasado; y ya regresaba el lunes por la mañana a Atlautla, sitio de su residencia".
La información llegaba a cuenta gotas, Moisés Bautista había sido una pieza clave para ubicar el lugar del accidente, y así se pudiera instalar la brigada enviada por Mexicana de Aviación para rescatar los 24 cuerpos calcinados; en las páginas de este periódico, se narraron las dificultades para llegar al cerro de El Fraile, que incluyeron malas condiciones climatológicas y un escabroso terreno.
"La brigada de rescate enviada por la Mexicana de Aviación proseguía al filo de la medianoche su marcha a pie y a caballo rumbo al lugar donde se presume que ocurrió la catástrofe".
"En pocas horas el pacífico Atlautla se vio invadido por más de cincuenta automóviles, camionetas, ambulancias y jeeps de los servicios y de las personas que acudían a participar en el salvamento o a conocer en el terreno la magnitud del desastre".
"La altura, la lluvia, el viento y la topografía parecían obstinarse en retener los despojos de una gran tragedia", se lee en las páginas de entonces de este diario.
"Alhajas, dinero en efectivo y chequeras, gran parte del equipaje y la totalidad de la valija postal fueron encontrados por la brigada de rescate y entregados a las autoridades respectivas".
El adiós a Blanca Estela Pavón
La actriz viajaba en una caravana artística que inició su trayecto a mediados de septiembre de 1949, se había presentado en la ciudad de Tapachula, Chiapas, después viajó a la ciudad de Oaxaca presentándose en el teatro Macedonio Alcalá en día 23 para de ahí retornar a la Ciudad de México.
"En su última actuación, la víspera de marcharse a Oaxaca en la XEX, dijo: 'Mañana he de salir a Oaxaca; será ausencia de breves días. Y como despedida cantaré la bella canción ‘Que Dios me perdone'…", relató EL UNIVERSAL el miércoles 28 de septiembre de 1949, la nota fue ilustrada con una fotografía del rostro de Blanca Estela, quien encarnó a "Mary Toña" en la cinta "Los Tres Huastecos", de cineasta Ismael Rodríguez, donde también compartió protagónico con su gran amigo Pedro Infante.
Infante, quien irónicamente moriría también en un accidente aéreo ocho años después, se mostró muy afectado por la muerte de "La Chorreada", y expresó a este diario su sentir:
"He de confesar que la muerte de Blanca Estela me ha afectado muchísimo, pues nos unían lazos de amistad muy sincera; al conocer la fatal noticia me conmovió tanto, que no pude menos que dejar mis lágrimas caer".
Los restos de la figura cinematográfica fueron velados en la Asociación Nacional de Actores (ANDA), donde famosos de la época le dieron el último adiós a una de las actrices más bellas, pintorescas y simpáticas.
"'Florecita', así es conocida porque así se llamó en sus primeras actuaciones artísticas, Blanca Estela Pavón , de quien dicen sus compañeros de radio, teatro y cine que, en su nombre de Blanca , iba proclamando lo que era ella: una muchacha pulcra de espíritu, de vida recatada y moral, de sentimientos buenos y, sobre todo, 'sin historia'. Jamás se vio mezclada en uno de esos chismes en que con frecuencia son enredados los artistas", documentó EL UNIVERSAL junto a fotografías de la multitud que buscó a toda costa despedirse de la única e inolvidable "Chorreda".