Estados Unidos podría enfrentarse a una crisis financiera a partir del 5 de junio, fecha en la que el Departamento del Tesoro se quedará sin fondos para cumplir sus compromisos contables y financieros, según la secretaria de Tesoro, Janet Yellen.

La Casa Blanca y los republicanos del Congreso no han llegado a un acuerdo para aumentar la capacidad de emisión de deuda del país.

El gobierno federal alcanzó a mediados de enero su tope de endeudamiento, de 31.4 billones de dólares, por lo que el Tesoro adoptó medidas contables para continuar cumpliendo sus obligaciones.


Si estas medidas y la liquidez se agotan, solo podrán contar con ingresos para financiar gastos, lo que puede llevar a la mayor economía del mundo a un default.

El próximo pago de intereses de deuda está programado para el 15 de junio. En las dos primeras semanas de junio, deberán pagarse 302.000 millones de dólares, pero solo ingresarán 199.000 millones, lo que representa una brecha de 103.000 millones de dólares.

La secretaria del Tesoro ha advertido que si el tope de endeudamiento no se incrementa, habrá decisiones difíciles que tomar. El gobierno podría priorizar algunos pagos o reducir todos los gastos en un 30% para ajustarse a la recaudación.

El gobierno está considerando modificar la forma en que transfiere el dinero para cumplir un máximo de compromisos.

Los pagos podrían validarse la víspera de la fecha de ejecución en lugar de varios días antes. Otra opción es retrasar los pagos hasta que haya suficiente dinero en caja. La fecha exacta de un default es difícil de calcular.

En resumen, Estados Unidos se enfrenta a una crisis financiera a partir del 5 de junio si el Congreso y la Casa Blanca no llegan a un acuerdo para aumentar la capacidad de emisión de deuda del país.

Si el Tesoro se queda sin fondos para cumplir sus obligaciones, solo contará con ingresos para financiar gastos, lo que puede llevar a la mayor economía del mundo a un default.

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