Bienestar

¿No les gusta? Razones por las que no deberías abrazar a tu perro

Los perros no comparten los mismos gustos que los humanos a la hora de demostrar cariño, dicen los expertos

Foto: iSTOCK-Rawpixel
07/02/2023 |13:54
Redacción ViveUsa
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La raza canina es una de las especies más domesticadas y cercanas a los humanos desde hace más de 20 mil años.

Si bien tanto humanos como perros han desarrollado un vínculo cercano que les permite entenderse y convivir pata a mano, hay cosas o situaciones que todavía no están claras dentro de su relación y que muchas veces a los animales les molesta o le tienen baja tolerancia.

Como amos, es normal que nos guste expresar amor a nuestras mascotas con besos y abrazos; sin embargo, a pesar de la cercanía entre caninos y humanos, a los perros

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De acuerdo con expertos en crianza y salud canina de , los perros se sienten estresados, invadidos en su espacio y son propensos a lanzar mordidas cuando presionan su cuerpo con un abrazo.

Asimismo, los expertos destacan que los perros suelen sentir un abrazo como una amenaza debido a que los abrazos suelen ir acompañados de miradas directas y acercamiento a sus rostros.

Estas últimas dos acciones son comunes entre perros cuando están tensos o cuando van a pelear.

¿Cómo saber cuándo un perro está incómodo con un abrazo?

Aprender a leer el lenguaje corporal de los perros es importante para identificar cuándo está incómodo por las muestras de cariño o cuándo están receptivos a ellas y cuáles son sus límites.

Las principales muestras de estrés en los perros durante un abrazo o acercamiento importante a su espacio vital son:

  • Gruñidos
  • Muestra de dientes
  • Rigidez
  • Evasión de la mirada, cabeza volteada u ojos cerrados
  • Cejas bajas
  • Cola entre las patas
  • Lame las nariz y dientes con movimientos rápidos de lengua

¿Pueden los perros aprender a aceptar los abrazos?

Los expertos aseguran que sí pueden aprender a tolerar las muestras de cariño físicas.

Lo ideal es enseñarles dichas muestras desde que son pequeños. De adolescentes o de adultos pueden aprender a aceptarlos “emparejando el tacto con golosinas y otra recompensa, luego aumente lentamente la invasividad hasta que sujetes suavemente a tu perro”, dice AKC.

En caso de que los perros no se acostumbren a los abrazos, los especialistas sugieren demostrar afecto con caricias en detrás de las orejas, en sus barrigas o en la espalda, para esto es importante identificar lo que les gusta y con lo que se sienten cómodos.

Cabe resaltar que las palmadas sobre la cabeza no son un gesto físico que le agraden a los perros, en especial cuando se dan con frecuencia o con fuerza.