El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un operativo sobre Venezuela que sirvió para derrocar al líder venezolano, Nicolás Maduro, quien fue arrestado junto a su esposa, Cilia Flores, y será juzgado por narcotráfico ante la Justicia estadounidense tras más de una década en el poder.
Bautizada como 'Absolute Resolve (Resolución Absoluta)', fue una misión encubierta que se ejecutó entre el viernes por la noche y la madrugada del sábado tras meses de preparación y contó con la participación de más de un centenar de aeronaves.
Según Washington, Maduro y Flores se encuentran ahora detenidos bajo custodia estadounidense en el buque USS Iwo Jima que los traslada a Nueva York, donde afrontan su imputación por cuatro cargos distintos, entre ellos narcoterrorismo.
Una imagen publicada por Trump en la plataforma Truth Social muestra a Maduro a bordo de ese buque esposado y con los ojos y oídos tapados.
La operación se llevó a cabo tras meses de planificación por parte de varias agencias, incluida la CIA, que realizaron labores de inteligencia para localizar a Maduro, estudiar sus rutinas y movimientos, y determinar el momento óptimo para actuar, informó el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, en una rueda de prensa junto a Trump en la residencia privada del mandatario en Mar-a-Lago (Florida).
La Casa Blanca se planteó realizar ataques aéreos el día de Navidad, pero finalmente decidió dar prioridad a bombardeos en Nigeria contra campamentos del Estado Islámico (EI), según dos fuentes del Ejecutivo citadas por la cadena CBS.
A última hora del viernes, al darse las condiciones meteorológicas óptimas, más de 150 aeronaves despegaron desde 20 bases terrestres y marítimas en toda la región, incluidos helicópteros que volaron a solo 30 metros sobre el nivel del mar, explicó Caine.
Durante la madrugada se reportaron ataques en varias localidades civiles y militares de la capital, Caracas, y de los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, según informó el Gobierno venezolano, que denunció una "gravísima agresión militar" estadounidense.
Las fuerzas llegaron al complejo en el que se encontraba Maduro a las 1.01 hora de Washington (6.01 GMT) y recibieron fuego de resistencia, aunque solo un helicóptero estadounidense fue alcanzado, sin que se registraran bajas en las filas estadounidenses. La aeronave logró retornar a su base con éxito.
Según la CNN, el matrimonio presidencial fue sacado a rastras de su dormitorio, algo que no han confirmado las autoridades.
Trump explicó que Maduro y Flores fueron capturados en su domicilio antes de que pudieran refugiarse en un espacio seguro blindado con acero.
De acuerdo con el mandatario, las fuerzas estadounidenses habían ensayado la operación en una réplica de la residencia de Maduro y estaban equipadas con sopletes para atravesar el acero en caso de que la pareja se encerrara en un búnker.
Las fuerzas estadounidenses abandonaron territorio venezolano alrededor de las 3.29 hora de Washington (8.29 GMT) con los detenidos a bordo de un helicóptero que los trasladó al buque USS Iwo Jima.
"Estuvieron un poco sorprendidos, pero esperaban algo. Hubo mucha oposición. Hubo muchos disparos", explicó Trump sobre la respuesta de las fuerzas venezolanas.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó que se notificó al Congreso después de la operación y no con antelación para no ponerla "en peligro".
Meses de presión sobre Maduro
En la misma rueda de prensa, Trump anunció que Estados Unidos dirigirá Venezuela hasta que no se produzca una transición, a la vez que dijo que su Gobierno mantiene comunicación con la vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
La campaña de presión contra Maduro comenzó en agosto pasado, cuando el Gobierno de Trump elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que condujera a la captura del líder chavista, a quien acusa de liderar el llamado Cartel de los Soles, acusaciones que Caracas ha negado tajantemente.
Poco después, Washington puso en marcha la operación 'Lanza del Sur', un despliegue militar sin precedentes en el Caribe y el Pacífico con el argumento de combatir el narcotráfico, durante el cual una treintena de embarcaciones supuestamente cargadas de drogas fueron destruidas y más de un centenar de personas ejecutadas.
Trump, que desde septiembre prometía que "pronto" habría ataques contra objetivos del narcotráfico dentro de territorio venezolano, dio otro paso el mes pasado al ordenar un bloqueo a la entrada y salida de petroleros sancionados de Venezuela, asfixiando la industria clave para su economía.
Durante estos meses, el líder estadounidense había evitado confirmar si su objetivo final era deponer a Maduro, con quien incluso mantuvo una conversación telefónica "hace una semana".