En redes sociales y algunos titulares de la prensa extranjera se ha hecho tema de conversación una teoría conspirativa sobre que el gobierno de Estados Unidos estaría contaminando los cielos y modificando de forma secreta el clima. ¿Es verdad? A continuación te contamos lo que se sabe.
De acuerdo con recientes reportes de medios como el Daily Mail, archivos ultrasecretos de la CIA detallarían cómo Estados Unidos ha estado llevando a cabo estrategias para controlar el mundo a través del clima.
Supuestas filtraciones de información que se han hecho desde 2003 afirman que el gobierno estadounidense ha estado por años usando aviones y cohetes para verter químicos en la atmósfera que alteran el clima y los sistemas de tormentas… ¡desde 1965!
Actualmente dicha contaminación se estaría convirtiendo en una de las principales armas de guerra. Los teóricos conspirativos afirman que algo así ocurrió en 1965 y 1967. Durante la Guerra de Vietnam, Estados Unidos habría usado toxinas en el ambiente para provocar tormentas, inundaciones y deslizamientos de tierra en las zonas y así ganar ventaja en el conflicto.
Junto a estos archivos secretos de la CIA, se afirma que existe una carta del expresidente estadounidense Lyndon B. Johnson donde elogió la operación sobre Vietnam, incluso se afirma que supervisó dos proyectos diseñados para manipular el clima llamados Stormfury y Popeye.
En 1965 Stormfury sobrevoló los cielos para implantar poderosos huracanes con un agente congelado llamado yoduro de plata para alterar las tormentas. La carta del expresidente señala que este proyecto manipuló un huracán en Florida para que impactara en Louisiana como categoría 4.
En cuanto a lo ocurrido en Vietnam, la carta afirmaría que el proyecto Popeye fue usado para afectar las líneas de suministro enemigas para prolongar la temporada de monzones. Funcionarios de la CIA explicaron en su momento.
En varias ocasiones, y tomando de referencia estos documentos de la CIA, el gobierno ha afirmado que usa técnicas para modificar el clima, pero alegando que se ha hecho únicamente para debilitar tormentas peligrosas o inducir lluvias en zonas de alta sequía.
Sin embargo, las teorías afirman que se siguen usando para beneficio de Estados Unidos en conflictos geopolíticos y para afectar intencionalmente a la gente de diferentes partes del mundo.
Recientemente se ha hablado que los proyectos se usan para lanzar chemtrails, que son estelas blancas que salen de los aviones que vuelan a gran altura para lanzar “veneno que cae sobre tu familia, tu agua, tus pulmones”, cita el Daily.
Explicaciones que ha dado el secretario de salud Robert F. Kennedy y el investigador ambiental Dane Washington apuntan que dichas estelas contienen químicos, toxinas y metales como aluminio, bario, estroncio y mercurio.
Algunos de los elementos que tienen las estelas pueden generar, juntos o separados, molestias a la salud como dolores de cabeza, fatiga, dolor abdominal, daño neurológico, problemas renales, problemas de desarrollo infantil, además de intoxicación severa, afirman.