Romina Rivera Cruz, la niña prodigio del violín que se hizo famosa por tocar frente al papa León XIV durante la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, falleció el domingo 16 de agosto a los 9 años.
La madre de la menor, Claribeth Cruz, confirmó que Romina padecía fibrosis quística y denunció que hubo falta de conocimiento médico durante su atención hospitalaria.
Romina Rivera Cruz era una niña prodigio del violín que se adentró en la música a los cuatro años, en las filas del Núcleo Acarigua-Araure de El Sistema, de acuerdo con N+.
Posteriormente, la menor formó parte de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Acarigua-Araure, de la Sinfónica de la Juventud Portugueseña José Antonio Páez y de la Orquesta Infantil de Venezuela.
Pero la presentación que la pondría en la mira del público fue su interpretación del solo de violín de la obra Danzón, del compositor mexicano Arturo Márquez, durante la canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles en el Vaticano en octubre del 2025.
🎻🤍La niña Romina Rivera, reconocida tras ejecutar un solo de violín durante la ceremonia de canonización de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles en el Vaticano falleció el pasado domingo 16 de agosto en Araure, estado Portuguesa, debido a complicaciones de salud asociadas… pic.twitter.com/DK5KrrZaZP— 2001online (@2001OnLine) August 20, 2026
Raquel Castillo, directora regional de Portuguesa, describió a Romina Rivera Cruz como “una niña muy disciplinada, estudiosa, talentosa, feliz”, según recoge el portal Portuguesa Reporta.
Por su parte, el Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo Portuguesa, emitió un comunicado en el que expresó su pesar por la muerte de la menor.
“Recordaremos siempre tu sonrisa, tu amor por el arte y tu brillante talento... Es muy duro perder a uno de los nuestros, pedimos al Todopoderoso que te reciba en sus brazos. Tu música y sensibilidad resonarán siempre en cada rincón de nuestros núcleos y en los corazones de quienes tuvimos el privilegio de verte crecer y tocar con el alma”.
Claribeth Cruz, madre de Romina Rivera Cruz, confirmó que su hija falleció a causa de fibrosis quística.
De acuerdo con MedlinePlus, esta enfermedad “provoca la acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo”. Además, es hereditaria.
Claribeth Cruz denunció, a través de un video en redes, que la muerte de su hija Romina Rivera Cruz se debió a la falta de conocimiento médico sobre esta enfermedad. Aseguró que no la enlazaron con su neumólogo de cabecera y que su hija permaneció 10 días en el hospital.
“Mi hija tenía una condición base, llamada fibrosis quística. Sin embargo, la muerte de ella fue por falta de conocimiento médico. Fue atendida por distintos médicos que desconocían la patología, y que no permitieron el enlace con su neumólogo de cabecera, la doctora que la veía en la unidad de fibrosis quística... me negaron esa oportunidad. Sé que con esto no voy a recuperar a mi hija, pero también sé que, así como ella padeció estos 10 días en el hospital, muchos niños también lo deben haber pasado o quizás lo pasan”.
Claribeth Cruz, madre de la pequeña violinista Romina Rivera, estrella Portugueseña de 10 años que tocó en el Vaticano cuenta lo que vivió durante la estadía de su hija los 10 días que estuvo internada en el hospital Jesús María Casal Ramos de Acarigua hasta el fallecimiento de… pic.twitter.com/aqD7vzGm0m— María Gabriela Arocha (@MariaGArocha) August 18, 2026
Claribeth Cruz agregó que en el hospital donde atendieron a su hija no había las condiciones necesarias para tratarla y aseguró que los médicos usaron a su hija para practicar.
“La falta de conocimiento del personal médico apagó la luz de mi hija, las oportunidades y sueños que ella tenía. No permitieron, no tienen las condiciones necesarias para que un paciente con esa complejidad esté allí hospitalizado y, sin embargo, lo que hicieron fue hacerle serie de estudios, exámenes, que llegaron a descompensar a mi hija. Mi hija pasó a ser estudio y práctica de cada uno de esos médicos que estaban ahí, estudiantes o no, que estaban ahí de guardia”.