El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, justificó este lunes la violencia de policías estatales durante una protesta ciudadana por agua sucia para minimizar a “grupos de choque”, aunque prometió un a investigación al respecto, mientras que activistas denuncian que los gendarmes realizaron un “uso excesivo de la fuerza”.
El domingo, 10,000 habitantes del área conurbada de Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México, protestaron por el agua contaminada que llega a su casas, una manifestación que terminó con detenciones, decenas de personas heridas, entre ellas representantes de la prensa y policías.
🔴 #México | #Guadalajara del agua sucia a los golpes frente a Casa Jalisco La protesta por el agua contaminada llegó a Casa #Jalisco y ahí se descompuso. @PartidoMorenaMx se metió al conflicto, apareció el bloque negro y la policía de @PabloLemusN terminó golpeando a los manifestantes. Lemus dejó que un problema de servicio público se le volviera crisis política, y Morena ya tiene lo que necesitaba para cobrársela a @MovCiudadanoMX desde la mañanera. Cada quien sacó su raja: Morena el discurso, el bloque negro el desmadre y Lemus la foto de sus antimotines. Los vecinos de Guadalajara siguen sin agua limpia.— Gildo Garza (@GildoGarzaMx) October 11, 2026
Desde marzo pasado, al menos 320 colonias de Guadalajara reciben en sus casas agua contaminada y con olor a cloaca que contiene metales pesados, heces fecales y que no ha sido clorada, según denunciaron organizaciones de derechos humanos, luego de examinar las muestras.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Lemus aseguró que “un grupo de choque” de 400 personas tenía el objetivo de “quitar legitimidad” a la movilización y estaban “armadas con piedras, tubos, martillos, petardos con clavos y bombas de gas” con los que agredieron a policías, lo que desató un “enfrentamiento” durante tres horas.
“El grupo violento destruyó la barda perimetral de piedra para convertirla en proyectiles que lanzaron contra los uniformados. La violencia acabó con lo que inició como una protesta legítimamente ciudadana. Como resultado de eso hubo manifestantes lesionados, 39 detenidos y 28 oficiales heridos, dos de ellos de gravedad”, aseguró.
Lemus explicó que esta situación dejó “atrapadas en medio de la revuelta (a) personas inocentes, familias y periodistas que documentan los hechos”.
El gobernador de Jalisco anunció que ordenó a la Fiscalía revisar el caso de cada persona detenida y la revisión de videos “para investigar la actuación de la Policía y sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza”.
Diversos colectivos de derechos humanos y familiares de personas detenidas denunciaron el uso de gas lacrimógeno, balas de goma y agua de manera indiscriminada contra todos los manifestantes incluyendo menores y adultos mayores.
La representante del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), Denisse Montiel, dijo que la Policía realizó detenciones arbitrarias en las que torturó y dejó incomunicadas por horas a 49 personas de distintas edades antes de presentarlas a la Fiscalía General.
“(Fueron) detenidas de manera arbitraria (y) no fueron presentadas de manera inmediata ni se dio información de su paradero durante las primeras horas, por lo que podemos considerar que hubo desaparición forzada por parte de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública”, afirmó en conferencia.
En las últimas horas fueron liberadas 18 personas “con graves lesiones”. De las 31 restantes aún no se tiene certeza de su estatus y ubicación, pues la Fiscalía se ha negado a publicar el listado de detenidos para contrastar con lo documentado por los colectivos, dijo Montiel.