*Con información de AFP y EFE
Itamar Ben Gvir es una de las figuras más controvertidas de la política israelí. A sus 50 años, ocupa el cargo de ministro de Seguridad Nacional de Israel y es líder de Otzma Yehudit (Poder Judío), partido de extrema derecha. Su trayectoria política, sus posiciones contra los palestinos y sus declaraciones provocadoras lo han convertido en uno de los personajes más polémicos del Gobierno de Benjamin Netanyahu.
La figura de Ben Gvir volvió a ocupar los titulares internacionales después de que pidiera públicamente realizar asesinatos selectivos de entre 30 y 40 personas cada noche en Gaza. Sus declaraciones provocaron una fuerte condena del Gobierno de Alemania, cuyo canciller, Friedrich Merz, las calificó de contrarias a la dignidad humana y al derecho internacional.
Ben Gvir nació en una familia de clase media baja en Mevasseret Zion, un suburbio de Jerusalén. Desde adolescente se acercó al movimiento del rabino Meir Kahane, fundador del partido Kach, una formación que posteriormente fue prohibida y designada como organización terrorista por Israel.
De acuerdo con perfiles de su trayectoria, Ben Gvir no realizó el servicio militar debido a sus vínculos con ese movimiento. Su juventud estuvo marcada por su activismo político y por sus posiciones radicales, que durante años lo mantuvieron alejado de los principales espacios de poder en Israel.
Su trayectoria también ha estado relacionada con diversos procesos judiciales. En 2007 fue condenado por incitación al racismo y apoyo a una organización terrorista. Posteriormente estudió Derecho y ejerció como abogado, actividad desde la que se convirtió en una figura vinculada a sectores de la derecha de los colonos israelíes.
El político es líder de Otzma Yehudit, una formación de extrema derecha que aumentó su peso electoral durante las elecciones israelíes de 2022. Su alianza con otros partidos de la derecha religiosa contribuyó al regreso de Benjamin Netanyahu al cargo de primer ministro.
En diciembre de 2022, Ben Gvir asumió como ministro de Seguridad Nacional de Israel, una posición desde la que tiene responsabilidades sobre la Policía israelí y el sistema penitenciario, entre otras áreas.
Desde el Gobierno, ha defendido políticas de línea dura contra los palestinos y ha respaldado la expansión de los asentamientos israelíes. También ha impulsado medidas relacionadas con la seguridad, la posesión de armas y las condiciones de los palestinos encarcelados.
La carrera política de Ben Gvir ha estado marcada por declaraciones y actos que han provocado críticas dentro y fuera de Israel.
Entre los episodios señalados por perfiles de AFP se encuentran su celebración pública de la aprobación de una ley de pena de muerte destinada a palestinos condenados por determinados delitos y la difusión de imágenes relacionadas con un pastel decorado con un lazo de ahorcado.
También ha realizado visitas públicas a instalaciones penitenciarias donde permanecen detenidos palestinos y ha defendido posiciones especialmente duras sobre la situación en Gaza y Cisjordania.
Ben Gvir ha respaldado además propuestas para promover la migración masiva de palestinos desde Gaza y el establecimiento de asentamientos judíos en la Franja, posiciones que han generado fuertes críticas internacionales.
El pasado domingo, durante un podcast publicado junto a Rom Braslavski, quien fue rehén de Hamás en Gaza, Ben Gvir pidió realizar asesinatos selectivos en la Franja.
El ministro dijo que deberían eliminarse entre 30 y 40 personas cada noche, y sostuvo que la medida no debía limitarse a quienes representaran una amenaza inmediata.
En sus declaraciones, Ben Gvir afirmó que había personas en Gaza que, según su opinión, “no merecen vivir” y añadió que “no son personas”.
Sus palabras provocaron nuevas críticas internacionales debido a la gravedad de su llamamiento y a la posición que ocupa dentro del Gobierno israelí.
El canciller alemán Friedrich Merz condenó las declaraciones del ministro israelí. Su portavoz adjunto, Sebastian Hille, afirmó durante una rueda de prensa en Berlín que el canciller rechazaba enérgicamente los llamamientos de Ben Gvir por considerarlos contrarios a la dignidad humana y al derecho internacional.
Hille evitó precisar qué medidas podría respaldar Alemania o si Merz estaría dispuesto a apoyar sanciones contra Ben Gvir. Explicó que el asunto sería abordado en el próximo encuentro de ministros europeos de Exteriores en formato Gymnich.
El portavoz tampoco confirmó ni desmintió si Merz o el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, habían mantenido contactos recientes con sus homólogos israelíes.
Durante la rueda de prensa, Hille reiteró la preocupación de Merz por la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y recordó que el canciller ha transmitido esta posición al primer ministro Benjamin Netanyahu tanto públicamente como en conversaciones personales.
“No deben producirse pasos hacia la anexión, ni formales ni políticos”, subrayó Hille, quien también señaló que Israel, como fuerza de ocupación, debe tratar de forma digna a los palestinos y garantizar el suministro de ayuda humanitaria.
Alemania mantiene además su respaldo a una solución de dos Estados, al tiempo que reafirma su apoyo al derecho de Israel a existir y a garantizar su seguridad.