El príncipe Harry quiere dejar atrás las diferencias con su familia y recuperar la relación con su padre, el rey Carlos III, y su hermano, el príncipe William, según sus nuevas declaraciones. Sin embargo, su llamado a la reconciliación no habría sido recibido como esperaba.
El biógrafo real Hugo Vickers considera que sus declaraciones públicas pueden interpretarse como un “desafío” a la monarquía, en lugar de un intento por hacer las paces. Esto comentó sobre las declaraciones de Harry.
Como contexto, durante una entrevista con la revista GQ, Harry aseguró que reconciliarse es fundamental, especialmente ante todo lo que ocurre en el mundo. También reconoció que los problemas familiares son algo con lo que muchas personas pueden identificarse y dejó clara su postura sobre querer reconciliarse con su familia a pesar de que hay personas que no quieren que ocurra.
En torno a esto, Vickers le dijo al medio Page Six que Carlos y William han optado por guardar silencio y opina que las diferencias deberían resolverse en privado, sin más declaraciones ante los medios como lo ha hecho Harry desde que se mudó a Estados Unidos con su esposa y ahora a su regreso a Reino Unido.
Según dijo, aunque Harry no busque provocar a su familia, sus movimientos pueden transmitir un mensaje distinto. Vickers cuestionó las recientes apariciones públicas del príncipe y Meghan Markle en Reino Unido, incluida su primera visita conjunta a Nottingham.
“Aunque Harry no pretenda que sus acciones sean un desafío, inevitablemente se interpretarán de esa manera, y eso es lamentable”, señaló el autor del libro La reina Isabel II: Una historia personal.
Y agregó: “Para el público, Harry es una distracción. Su presencia corre el riesgo de crear la impresión de que supone un desafío a la monarquía”. “Él ha complicado mucho la situación, y solo él tiene la culpa”, señaló.
Para el experto real, estos compromisos han hecho pensar al público que los Sussex están retomando funciones reales, pese a que dejaron de ser miembros activos de la monarquía en 2020 y pese a las declaraciones del rey sobre el estatus de la pareja como ciudadanos privados no vinculados a la Corona.
La relación con su hermano mayor parece ser uno de los mayores obstáculos para la reconciliación.
Según Vickers, el heredero al trono no necesariamente está actuando de forma hostil contra su hermano, pero tiene muchas responsabilidades, entre ellas su familia y las preocupaciones por la salud de Carlos III y de su esposa, Kate Middleton. Una fuente del palacio citada por Page Six aseguró que William no quiere tener relación con Harry y mantiene una postura firme.