Michael Douglas, actor conocido por películas como Traffic y Ant-Man, reveló durante un episodio de The Joe Rogan Experience que fue amenazado de muerte por una secta que intentó reclutarlo.
De acuerdo con Fox News, la estrella de Hollywood relató que los integrantes del grupo lo invitaron a cenar con la intención de crear un momento emotivo que lo acercara a la comunidad.
Sin embargo, la situación cambió cuando llegaron al postre, pues, según contó, los miembros del grupo lo amenazaron de muerte.
"Llegamos al postre y me dijeron: ‘Hemos estado tratando de contactarte, pero simplemente no lo entiendes. No lo entiendes. Así que vas a tener que ser eliminado’", confesó.
El actor de 82 años explicó que la amenaza estaba relacionada con su negativa a integrarse a la comunidad.
“Ellos querían… que me uniera, que me entregara, que formara parte de eso”, detalló.
"Iban a matarme. Recuerdo que hubo un largo silencio, y dije: “Bueno, ya lo hicieron, ¿no?”. Y ellos dijeron: “Sí”... y hubo una pausa enorme y prolongada. Mi novia empezó a desmoronarse, a orinarse en los pantalones y todo eso", agregó.
El actor contó que finalmente decidió marcharse y que los integrantes del grupo se lo permitieron.
“Entonces dije: ‘Me voy ya’, y ellos respondieron: ‘Sí, mejor que lo hagas’”.
Aunque logró salir del lugar, Douglas consideró que cualquier movimiento brusco podría haber puesto en peligro su vida.
Asimismo, describió la experiencia como un momento extraño que lo dejó paralizado.
"Es extraño. Nunca he tenido muchas experiencias así, pero hay un entumecimiento… Es como si te invadiera un entumecimiento total, o al menos eso me pasó a mí. Simplemente me quedé paralizado", dijo.
El actor explicó que tras esa experiencia, llamó a la policía para alertarlos de lo sucedido.
Michael Douglas identificó al grupo que lo amenazó como la Comunidad de Fort Hill, fundada en 1966 por el músico y escritor estadounidense Mel Lyman.
En 1997, Rolling Stone publicó un artículo titulado The Lyman Family's Holy Siege of America, donde reveló las practicas de manipulación sumisión y control mental que Lyman ejercía sobre los miembros a partir de testimonios de personas que habían abandonado la comunidad.
De acuerdo con la publicación, Lyman se consideraba un mesías o la reencarnación de Jesucristo y exigía adoración y sumisión a los integrantes del grupo. Asimismo, controlaba por completo sus vidas.
El artículo también describió una estructura interna marcada por el machismo, pues Lyman consideraba a las mujeres como inferiores y sus roles dentro de la comuna se reducían a trabajos del hogar y cuidados de los niños.
Asimismo, la investigación señaló que dentro de la comunidad se utilizaban mecanismos de manipulación y castigos psicológicos para limitar la individualidad y el pensamiento crítico de sus miembros.
Según los testimonios recogidos por la revista, Lyman también suministraba sustancias como LSD y otros compuestos alucinógenos a los integrantes del grupo para ejercer control sobre ellos.
La publicación expuso, además, prácticas de explotación laboral y económica, mediante las cuales los miembros debían entregar sus recursos y abandonar sus carreras.
Finalmente, el artículo señaló que a los integrantes se les enseñaba a rechazar a la sociedad externa, pues la consideraban "corrupta y degenerada". De esta manera, los aislaba de sus familiares, por lo que no podían buscar ayuda.