La costa del Pacífico en el norte de América podría estar en peligro de sufrir algunos de los sismos más grandes y devastadores de la historia, sugiere una reciente investigación, pero ¿por qué? ¿se prevé un gran terremoto próximamente? A continuación te contamos lo que señala dicha pesquisa.
La zona de subducción de Cascadia y la falla de San Andrés, dos de las estructuras sísmicas más temidas de la costa oeste de Estados Unidos, podrían tener una conexión mucho más estrecha de lo que los científicos imaginaban.
Un estudio publicado en la revista Geosphere encontró señales de que ambas fallas han registrado rupturas en rápida sucesión durante miles de años. El hallazgo abre una pregunta inquietante: ¿podría un gran terremoto en una de estas estructuras influir en la otra?
La investigación, encabezada por el geólogo Chris Goldfinger, de la Universidad Estatal de Oregón, se centró en núcleos de sedimentos obtenidos de las profundidades marinas de la zona de subducción de Cascadia, que va desde el norte de California hasta el sur de Columbia Británica.
Allí, los científicos encontraron unas capas llamadas dobletes, relacionadas con deslizamientos submarinos provocados por fuertes terremotos. Lo más destacable es que este patrón aparece en al menos 10 ciclos sísmicos registrados durante los últimos 3 mil 100 años.
Una de las principales pistas apareció cerca de la triple unión de Mendocino, frente a la costa norte de California, donde se encuentran tres placas tectónicas de gran relevancia: las fallas de San Andrés, Cascadia y Gorda.
Según los investigadores, cuando una de estas estructuras libera una enorme cantidad de tensión, podría modificar las condiciones de las otras y favorecer una ruptura en cuestión de minutos u horas.
Los científicos llaman a este comportamiento “sincronización parcial” y creen que, en varios de los episodios históricos considerados en la investigación, la secuencia pudo comenzar con Cascadia, ubicada entre Columbia Británica y el norte de California.
¿Habrá un gran terremoto en estas zonas? La posibilidad resulta especialmente llamativa por la fuerza que tienen ambas estructuras, detalla la investigación. La zona de subducción de Cascadia es capaz de generar terremotos de hasta magnitud 9, como el gran sismo ocurrido en 1700.
Por su parte, la falla de San Andrés tampoco necesita presentación: en el norte de California se han producido terremotos devastadores, dos de ellos ocurridos en 1906 y 1989, con fuertes consecuencias para la zona de San Francisco.
Ahora, la posibilidad de que estos dos sistemas puedan influirse entre sí añade una pieza más al complicado rompecabezas sísmico de la costa noroeste del Pacífico.
Otra investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences coincide que un futuro megaterremoto de Cascadia podría hundir de manera repentina algunos sectores de la costa varios metros y ampliar las llanuras aluviales en más de 160 kilómetros, lo que tendría consecuencias importantes ante posibles inundaciones y tsunamis.
Eso sí, cabe mencionar que ninguno de los dos estudios afirman que un terremoto vaya a ocurrir pronto ni establece una fecha para una posible ruptura, dado que los movimientos telúricos no se pueden predecir y sus teorías de un gran terremoto se basan en diversas investigaciones y monitoreo de las placas tectónicas a lo largo de la historia, así como la relación que tienen entre sí y el riesgo que podrían significar cada una en caso de que tengan actividades casi simultáneas.