Canadá instó a Estados Unidos y México a renovar el tratado de libre comercio entre los tres países por 16 años más, justo cuando el presidente Donald Trump reaviva las conversaciones sobre convertir a Canadá en el estado número 51 de su país.
Dominic LeBlanc, ministro de Canadá para el comercio con Estados Unidos, envió una carta el martes al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, en la que les comunicó la recomendación de su país. “El tratado es muy beneficioso para cada uno de nuestros países y para la economía norteamericana integrada”, escribió LeBlanc.
La carta llega antes de la revisión, programada para julio, del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la versión más reciente de un acuerdo de libre comercio de América del Norte que ha entrelazado las economías de Estados Unidos, México y Canadá desde principios de la década de 1990. Podría quedar sujeto a revisiones anuales en adelante o renovarse por otros 16 años.
LeBlanc y la jefa negociadora comercial de Canadá, Janice Charette, se encontraban en Washington el martes para sostener una reunión con Greer. LeBlanc ha dicho que cree que Estados Unidos podría querer que el tratado de libre comercio quede sujeto a revisiones anuales, y que el gobierno de Trump podría buscar causar incertidumbre sobre la permanencia del acuerdo comercial.
Trump ha dicho repetidamente que cree que a Canadá le iría mejor como un estado de Estados Unidos, lo que ha provocado repetidos rechazos y molestia de políticos canadienses que han hecho hincapié en defender la soberanía de su país. El lunes Trump publicó “¡Estado número 51!” en redes sociales con un enlace a un artículo periodístico que informaba que Canadá está entrando en una recesión técnica. Más tarde, el embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, republicó el texto.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, emitió una respuesta molesta el martes: “No puedo creer que tenga que decir esto otra vez, pero Canadá nunca será el estado número 51. Canadá no está en venta".
Al primer ministro canadiense Mark Carney le preguntaron el martes si el embajador Hoekstra debería abandonar el país, pero el líder canadiense dijo que no.
“Es una administración con la que tenemos que trabajar. Es nuestra mayor relación comercial. Es nuestra mayor relación de seguridad... tomamos a la administración tal como es”, dijo Carney, y añadió que Trump publica mucho en redes sociales . “No vamos a responder a todo lo que él publica”.
Carney reconoció cierta debilidad en la economía del país mientras se dirigía hacia el gabinete el martes. Señaló que Estados Unidos tiene alrededor de 30 diferentes elementos comerciales en tensión con Canadá, en comparación con casi 60 con México.
Estados Unidos podría retirarse del acuerdo avisando con seis meses de anticipación.
“Existe la posibilidad de una nueva asociación”, manifestó Carney.
El T-MEC ha permitido que Canadá y México eviten gran parte de las medidas proteccionistas de Trump debido a que muchos bienes mexicanos y canadienses están cubiertos por el acuerdo. Pero existen algunos aranceles específicos clave sobre mercancías como el aluminio que perjudican la economía norteamericana integrada.
Las declaraciones de Trump sobre convertir a Canadá en el estado número 51 han enfurecido a los canadienses, que han cancelado en masa sus viajes a Estados Unidos.
El gobernador de Illinois, JB Pritzker, uno de los principales prospectos presidenciales del Partido Demócrata, dijo que Trump ha intentado destruir la relación con el vecino del norte de Estados Unidos con “aranceles caóticos y crueldad sin sentido”. Pritzker hizo los comentarios el martes en una llamada por Zoom con la organización Democrats Abroad.