El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este miércoles un toque de queda nocturno en nueve ciudades del país, incluyendo París, a partir de este fin de semana y durante al menos un mes, para frenar la "segunda ola" de .

Este toque de queda, que prohíbe a la población circular por las calles entre las 21H00 y las 06H00, salvo casos excepcionales, entrará en vigor a partir de este sábado, detalló Macron en una entrevista televisiva.

"El toque de queda durará cuatro semanas e iremos al Parlamento para extenderlo hasta el 1 de diciembre. Seis semanas es el tiempo que creemos útil", añadió.

Los infractores serán multados con 135 euros (158 dólares), pero se harán excepciones para las personas que trabajen de noche o que tengan una "buena razón" para salir.

Además de la capital París el toque de queda se aplicará en Lille, Grenoble, Lyon, Aix-Marseille, Montpellier, Rouen, Toulouse y Saint-Etienne.

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"Debemos actuar" ya que "la situación es preocupante", dijo en tono grave el jefe de Estado, que quiere evitar a toda costa un segundo confinamiento general tras la férrea cuarentena de dos meses impuesta a inicios de año y que tuvo consecuencias económicas y sociales catastróficas.

En París y otras ciudades donde el virus circula activamente, los bares ya estaban cerrados, así como los gimnasios, y se habían establecido protocolos más estrictos en los restaurantes y centros comerciales.

La medida busca limitar de manera indirecta las reuniones en la esfera privada, donde los contagios se multiplican.

En la práctica, los restaurantes, bares, teatros y cines tendrán que cerrar a las 21H00.

"No podremos salir del restaurante después de las 21H00, no podremos ir a la casa de amigos a festejar, porque sabemos que es en allí donde más nos contaminamos", dijo el mandatario francés.

Durante el día, la vida de los franceses no cambiará.

"Seguiremos trabajando, nuestra economía lo necesita, lo necesitamos, nuestros hijos seguirán yendo a la escuela", explicó Macron, que preconizó hacer teletrabajo "dos o tres veces por semana" en las empresas en las que sea posible hacerlo. 

Tampoco habrá restricciones a la circulación dentro del país.

El presidente también pidió a los franceses que limitaran sus reuniones privadas a "un máximo de seis personas".

Francia, uno de los países europeos más golpeados por el virus, contabiliza ya cerca de 33.000 muertos de covid.

El número de contagios ha aumentado constantemente en las últimas semanas, sobre todo desde el regreso de las vacaciones de verano.

En las últimas horas más de 100 personas han muerto de covid y 193 han sido admitidas en cuidados intensivos.

La segunda ola de la epidemia está incrementando de nuevo la presión sobre los hospitales, de forma que un tercio de las camas disponibles en ciudades intensivos a nivel nacional están ya ocupadas con pacientes con covid-19.

"No hemos perdido el control", dijo no obstante dos veces el jefe de Estado, pero reconoció que la situación era "preocupante". "Tenemos al menos hasta el verano de 2021 con este virus", predijo.

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