Siguen las labores de rescate, ya casi contra reloj y con el miedo de una nueva riada, en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet (China) donde el miércoles se produjo una gran riada que deja por el momento más de 550 muertos y casi 2,500 desaparecidos reportados.
China retomó las labores de rescate este viernes, después de que fueran suspendidas temporalmente por el paulatino desbordamiento de una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras la riada, aunque el miedo a un nueva crecida repentina sigue presente, por lo que las autoridades piden precaución.
Mientras, Nepal ha pedido formalmente a India y China la entrega e instalación urgente de 42 puentes portátiles para reabrir el tráfico terrestre en las áreas más afectadas y poder ubicar a personas que han quedado incomunicadas por la riada.
Nepal ha informado de 579 cuerpos rescatados, mientras que China ha elevado a cinco los muertos en el lado tibetano, lo que hace un balance de 584, sin que haya constancia de coordinación entre ambas partes para cotejar cifras.
Además, en las últimas horas las autoridades nepalíes elevaron drásticamente la cifra de personas en paradero desconocido a 1,924, entre los que hay 933 empleados de centrales hidroeléctricas, más de un centenar de efectivos de las fuerzas de seguridad y personal aduanero, y 622 turistas: 473 extranjeros y 149 nepalíes de residencia exterior, además de ciudadanos locales.
Las fuerzas de seguridad y la Policía Turística han logrado evacuar a 129 visitantes extranjeros en las zonas afectadas hasta el momento, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres. En total, Nepal ha rescatado 4.451 personas.
Según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), unas 93,000 personas pueden haber resultado afectadas, aunque las organizaciones de ayuda todavía no han llegado a ciertas áreas inundadas, por lo que esa cifra podría aumentar.
Más de 2,000 efectivos de China participan ya en las operaciones de rescate en el condado tibetano de Gyirong, después de que los primeros equipos profesionales lograran finalmente alcanzar este viernes por tierra el núcleo de la zona afectada por la riada.
Esto puede hacer que las cifras del lado tibetano de la tragedia aumenten, pues de momento China solo ha reportado cinco muertos y 558 desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros, cuyas nacionalidades no han sido detalladas.