El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó este miércoles a México tras anunciar una nueva estrategia para combatir el tráfico de estupefacientes ilegales con la que anticipa, habrá "algunas quejas".
"El tráfico de drogas por vía marítima se ha reducido en un 97%, ahora hemos comenzado un operativo terrestre que es mucho más fácil. Escucharán algunas quejas de representes, como de México y otros lugares, pero si no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros", sentenció el mandatario en conferencia de prensa.
Las declaraciones de Trump se dan a una semana de que el Departamento de Justicia solicitará a México la detención de 10 funcionarios, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntamente tener vínculos con el grupo criminal de Los Chapitos, facción lidereada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el combate contra el narcotráfico, en especial al tráfico de fentanilo, se ha convertido en una de las principales prioridades de Estados Unidos, que ha declarado a los principales cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Aunque ha elogiado la relación con Sheinbaum, Trump ha insistido en la necesidad de que Estados Unidos intervenga en territorio mexicano, algo que el Ejecutivo mexicano rechaza al apelar a la soberanía nacional.