El presidente Donald Trump dijo el miércoles que se alegraba de que el príncipe Harry de Gran Bretaña y su esposa, la estadounidense Meghan Markle, se hubiensen ido de Estados Unidos.
Trump señaló que no era un admirador de la pareja que regresó a Inglaterra a finales de agosto tras una estadía de seis años en California.
"Estoy contento por ello. No era admirador", dijo Trump.
"Creo que trataron a la familia real con gran falta de respeto. No me gustó"
"No me gustó cómo actuó ella", me pareció que fue tremendamente irrespetuosa con la reina y con el rey Carlos", añadió el republicano, que subrayó la "muy buena" relación que mantenía con Isabel II, fallecida en 2022, y su hijo, Carlos III, que heredó el trono de la Casa de Windsor.
"Si yo fuera la familia real, no los habría acogido de vuelta", sentenció el magnate neoyorquino.
No es la primera vez que el presidente estadounidense critica a los duques de Sussex, y en especial contra la mujer de Enrique de Inglaterra.
Trump la ha acusado de ser "desagradable" hacia su persona y también llegó a decir que a Harry habría que "dejarlo en paz", porque ya tenía "tiene suficientes problemas con su esposa", a la que calificó también de "terrible".
Los duques de Sussex regresaron hace una semana al Reino Unido para establecerse por un tiempo en el país con sus dos hijos, los príncipes Archie y Lilibet, seis años después de su controvertida ruptura con la Casa Real británica.
Los medios revelaron en su momento que el príncipe Enrique, hijo del rey Carlos III, y Meghan Markle matricularon a sus hijos de 7 y 5 años en un colegio en Reino Unido. EFE