¿Estamos creando un mejor mundo para las mujeres o vivimos un retroceso? El Georgetown Institute presentó el informe Mujeres, Paz y Seguridad (2025-2026), un análisis global que revela cómo las políticas públicas y las instituciones de cada país influyen en el bienestar y el empoderamiento de las mujeres.
El WPS combina 13 indicadores agrupados en tres grandes dimensiones.
Inclusión: participación económica, social y política.
Justicia: igualdad ante la ley y presencia —o ausencia— de discriminación informal.
Seguridad: condiciones a nivel familiar, comunitario y social.
El informe confirma una notable persistencia en los extremos: los mejores y peores puestos cambian poco respecto a ediciones previas. Dinamarca vuelve a encabezar como el mejor país para ser mujer y Afganistán permanece al final de la tabla.
“De los 181 países… Dinamarca continúa liderando la clasificación, mientras que Afganistán nuevamente presenta el peor desempeño… El rango de puntuaciones, de 0.279 a 0,939, es amplio", señalan.
Los 10 países con mejor desempeño se encuentran en el grupo de Países Desarrollados. Cinco países nórdicos se encuentran ahora entre los cinco primeros.
Dato destacado en América Latina y el Caribe: por primera vez, Costa Rica (34º) y Uruguay (35º) ingresan a la parte superior de la tabla; sin embargo, son excepciones frente al rezago regional promedio.
Siete países se han mantenido entre los últimos desde la primera edición: Sudán del Sur, Burundi, República Democrática del Congo, República Árabe Siria, República Centroafricana, Yemen y Afganistán.
En estos contextos críticos, los datos son contundentes: más de una de cada cinco mujeres sufrió violencia de pareja en los últimos 12 meses; menos de la mitad se siente segura en su comunidad; y casi tres de cada cuatro viven a menos de 50 km de zonas de conflicto.
El escenario de fondo es preocupante: el estancamiento en los avances de los derechos de las mujeres coincide con una intensificación de conflictos y violencia a escala global.
“A nivel mundial, a medida que se estancan los avances en la condición de las mujeres, los conflictos se intensifican… La situación ha empeorado desde entonces.”
Una de cada seis personas en el planeta está expuesta a conflictos.
En los últimos cinco años, se registraron más muertes relacionadas con batallas que en cualquier otro quinquenio desde el fin de la Guerra Fría (excepto 1994).
676 millones de mujeres vivían cerca de zonas de conflicto en 2024 (a menos de 50 km), un aumento del 74 % desde 2010: máximo histórico.
Entre 2022 y 2023, los casos verificados de violencia sexual relacionada con conflictos crecieron 50 %.
Las mujeres representan la mitad de los 117.5 millones de personas desplazadas.
La proximidad al conflicto se asocia con peores resultados en justicia, mortalidad materna más alta (226 por 100,000 nacidos vivos vs. promedio mundial 188) y violencia política contra las mujeres tres veces por encima de la media.
En los países con mejor desempeño, las mujeres reciben más de 12 años de educación y los Estados son de altos ingresos y con muy alto IDH; en el extremo opuesto, África Subsahariana y los Estados Frágiles promedian 5.3 años.
Promedio mundial 56 %, pero con fuertes disparidades: 73 % en países desarrollados vs 24 % en Oriente Medio y Norte de África. Llama la atención que Burundi comparte la posición más alta del mundo en empleo femenino (90 %), pese a su clasificación como Estado Frágil.
Dinamarca ocupa el primer lugar, con un desempeño más de 40 veces superior al de Nicaragua, que cierra la tabla.
Mejora global de 212 a 188 muertes por 100,000 nacidos vivos. Bielorrusia y Noruega registran 1 muerte; Estados Unidos muestra 17, la peor cifra entre países desarrollados. Nigeria encabeza el peor resultado (993). Sudán del Sur mejora notablemente (de 1,223 a 692).
Sube de 64 % a 66 % de mujeres que se sienten seguras caminando solas de noche; aun así, más de un tercio se siente insegura. Singapur alcanza 97 %; Siria solo 17 %. En este indicador, los países desarrollados no lideran: Asia Oriental y el Pacífico obtiene 84 % (vs. 65 % en desarrollados).
Leve mejora global (de 0.080 a 0.070 eventos por 100,000 mujeres). América Latina y el Caribe mantiene la tasa más alta (0.338) y el segundo mayor porcentaje de mujeres cerca de conflicto (46.6 %).
La condición de las mujeres sigue siendo persistentemente baja… y está empeorando en medio de una creciente reacción y violencia. Pero también hay vías de avance: Algunos países registran mejoras significativas cuando liderazgos femeninos, sociedad civil y gobiernos comprometidos trabajan en conjunto.