Estados Unidos "no busca pelea" en el estrecho de Ormuz, donde su Armada empezó una operación para garantizar la libre navegación comercial, pero cualquier ataque iraní provocará una respuesta "devastadora", declaró este martes el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
"No estamos buscando pelea. Pero tampoco podemos permitir que Irán bloquee a países inocentes y sus mercancías en una vía navegable internacional", declaró Hegseth en rueda de prensa.
"Si atacas a las tropas estadounidenses o a buques comerciales inocentes, te enfrentarás a un poder de fuego estadounidense abrumador y devastador", lanzó.
El alto el fuego decretado el 8 de abril sigue en pie, aseguró el jefe del Pentágono, que insistió en separar los ataques contra Irán de esta operación naval.
Pero las fuerzas armadas están listas para reanudar hostilidades si reciben la orden, apuntó a su lado el jefe del Estado Mayor conjunto, el general Dan Caine.
"Ningún adversario debe confundir nuestra contención actual con una falta de determinación", dijo el general a los periodistas.
En contraste, Irán acusó este martes a Estados Unidos de poner en peligro la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz al "violar el alto el fuego" vigente entre ambos países, que aún no han podido avanzar un diálogo de paz estancado después de una primera ronda de conversaciones sin resultados.
Las tensiones volvieron a escalar tras el inicio de la nueva operación estadounidense, en la que Washington ha movilizado centenares de aeronaves, destructores y drones, y ha logrado, según Washington, el paso de dos de sus buques mercantes por la ruta marítima sin ningún daño,
Irán interrumpió el tráfico por estrecho de Ormuz, vía estratégica de crudo y mercancías por donde pasaba el 20 % del petróleo mundial, como represalia por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Como respuesta, el gobierno estadounidense impuso un bloqueo naval a las costas iraníes dentro del que ya ha interrumpido el paso de casi medio centenar de buques