El objetivo de los republicanos estadounidenses de declarar a los cárteles del narcotráfico como grupos terroristas dio este miércoles un paso más en esa dirección con la presentación de dos proyectos de ley que abogan por esa designación y por autorizar la actuación del Ejército.

Roger Marshall y Rick Scott introdujeron su normativa en respuesta al el pasado viernes en la ciudad de Matamoros, en la frontera con Texas, y al asesinato de dos de ellos.

En su punto de mira están los cárteles del Golfo, el del Noreste, el Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa y además de calificarlos como terroristas prohibiría a sus integrantes la entrada a Estados Unidos, autorizaría a congelar sus bienes y prohibiría a cualquier persona ayudarles de forma consciente.

En el de los también legisladores republicanos Lindsey Graham y John Neely Kennedy están a su vez el cártel de Sinaloa, el de Jalisco Nueva Generación, el del Golfo, Los Zetas, el del Noreste, el de Juárez, el de Tijuana, el de los Beltrán-Leyva y La Familia Michoacana.

"Han aterrorizado a los estadounidenses durante décadas. Vamos a destruir su modelo de negocio y su estilo de vida porque nuestra seguridad nacional depende de emprender una acción decisiva", apuntó Graham en conferencia de prensa.

Su proyecto de ley será introducido "dentro de unos días" y promueve también declarar a esos cárteles como organización terrorista extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) para poder activar más mecanismos contra ellos.

Los senadores también quieren que se autorice al Ejército estadounidense a intervenir contra esas organizaciones "estén donde estén". "No para invadir México ni derribar aeronaves mexicanas, sino para destruir sus laboratorios" y sus redes, dijo Graham.

"Esperamos hacerlo en colaboración con los países donde estén, pero si lo tenemos que hacer por nuestra cuenta, lo haremos solos", advirtió.

El punto de inflexión que los llevó a acelerar la acción es el auge del fentanilo.

La Administración de Control de Drogas estadounidense (DEA, en inglés) anunció el pasado diciembre que en 2022 decomisó 379 millones de dosis potencialmente mortales de fentanilo, "suficientes como para matar a todos los ciudadanos estadounidenses".

Graham tachó a México de "Estado narcoterrorista" y envió un mensaje al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador: "El fentanilo es un arma de destrucción masiva que está llegando desde tu país. Estás permitiendo refugios para que estos grupos operen con impunidad. Te pedimos que nos ayudes".

México ve la designación buscada como una violación a su soberanía porque autorizaría al Ejército estadounidense a combatir estas organizaciones.

Los cárteles mexicanos ya están sancionados por Estados Unidos, pero la Administración del demócrata Joe Biden no descarta por ahora la posibilidad de ir más allá.

"Haremos siempre lo que sea más efectivo y lo que esté en nuestras manos para que rindan cuentas", dijo este martes el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, mientras que el fiscal general, Merrick Garland, advierte que hay que cuidar las relaciones bilaterales, pero no se opone tampoco a esa designación. EFE

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