¿Qué pasaría si Yellowstone erupciona? ¿Qué tan catastrófico sería? Estas preguntas fueron respondidas por un grupo de científicos ante la posibilidad de que el supervolcán de Yellowstone entre en erupción próximamente y según sus hallazgos, habría millones de muertes instantáneas.

Un escenario hipotético elaborado por científicos británicos describe las consecuencias que podría tener una supererupción del supervolcán de Yellowstone, desde terremotos y evacuaciones masivas hasta el colapso de cadenas de suministro y una crisis alimentaria mundial.

El análisis, publicado por los investigadores Ilan Kelman, de University College London, y Matthew Blackett, de Coventry University, en la revista científica The Conversation, plantea que, en el peor de los casos, la erupción y sus consecuencias podrían provocar entre 700 y 1,300 millones de muertes prematuras.

Su investigación propone los resultados de su investigación como una hipótesis, no como una predicción o como un hecho en curso: “Lo que sigue es un experimento mental sobre lo que podría ocurrir en el peor de los casos”, señalan los expertos. “Una supererupción de esta magnitud supondría una amenaza para la civilización tal como la conocemos”, agregan.

La caldera de Yellowstone, ubicada en el Parque Nacional de Yellowstone, en mide aproximadamente 55 de ancho y 72 kilómetros de largo y es una de las formaciones volcánicas más estudiadas del planeta.

Una supererupción se define por la expulsión de casi mil kilómetros de magma, roca y ceniza. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Yellowstone ha registrado tres grandes erupciones en los últimos 2.1 millones de años; la más reciente ocurrió hace aproximadamente 631,000 años y cubrió grandes extensiones de Norteamérica con ceniza.

En caso de que la caldera erupcione en algún momento, se estima que la crisis comenzaría un mes antes de la erupción, con la identificación de un aumento repentino de en la zona que generarían una alerta de “aviso”.

Posteriormente los temblores se registrarían con más frecuencia y superficiales, mientras que la actividad de géiseres se volvería cada vez más irregular.

Según su hipótesis, días después de esto habría más claridad sobre las probabilidades de que ocurriera una erupción catastrófica en las siguientes tres semanas y la alerta pasaría a “vigilancia”.

La amenaza obligaría entonces a establecer una zona de evacuación de 100 kilómetros alrededor de Yellowstone, afectando a unos 200,000 residentes. En el escenario planteado, el día de la erupción el magma alcanzaría el sistema hidrotermal y provocaría explosiones de vapor, lodo y fragmentos de roca. Horas después comenzaría la fase eruptiva principal, con una gigantesca columna de material volcánico que, según el modelo de hipótesis, podría elevarse hasta 50 kilómetros de altura en la atmósfera.

Las consecuencias serían inmediatas y devastadoras, sugieren los científicos. Las corrientes de gases calientes, ceniza y rocas podrían matar hasta 1,000 personas durante las primeras horas, destruir tierras agrícolas en ocho estados y afectar las redes de energía y agua.

Entre tres días y una semana después, grandes regiones de Norteamérica quedarían sumidas en la oscuridad. En apenas dos semanas, la ceniza bloquearía carreteras, dañaría sistemas de drenaje y obligaría al cierre de aeropuertos, ferrocarriles y explotaciones agrícolas, Norteamérica, incluido , y numerosos países del Caribe y Centroamérica enfrentarían estados de emergencia.

La crisis no pararía allí. El escenario se volvería todavía más grave durante los siguientes meses. Entre cuatro y seis meses después, los problemas respiratorios saturarían los hospitales y el golpe a la agricultura norteamericana provocaría un fuerte aumento de los precios de los alimentos, además de afectar las cadenas de suministro y la economía mundial.

Los investigadores plantean que una crisis bancaria podría desembocar en una recesión global y que, incluso 10 años después, el hambre y las migraciones continuarían siendo generalizadas. Bajo ese escenario extremo, estiman entre 700 y 1,300 millones de muertes prematuras.

¿La caldera de Yellowstone va a erupcionar?

Pese a los escenarios hipotéticos de los científicos, el supervolcán de Yellowstone no está cerca de una erupción, según el USGS. Aunque las tres grandes erupciones conocidas ocurrieron con un promedio aproximado de 725,000 años entre eventos, la agencia advierte que calcular una fecha futura a partir de apenas dos intervalos “no tiene sentido”.

Una eventual erupción no necesariamente tendría que alcanzar la magnitud de la ocurrida hace 631,000 años: Yellowstone también registró un flujo de lava hace unos 70,000 años.

La conclusión de los expertos es clara: los volcanes no funcionan con calendarios predecibles, por lo que las cifras de hasta 1,300 millones de muertes corresponden exclusivamente a un escenario hipotético de máxima magnitud y no a una advertencia de que una erupción de Yellowstone sea inminente.

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