Unos 60,000 migrantes han entrado a Ceuta desde Marruecos en las últimas 24 horas, declaró el viernes el presidente del enclave español en el norte de África, una cifra que equivale al 70% de la población habitual de la ciudad autónoma.
Pero aproximadamente la mitad de ellos ya ha regresado voluntariamente, informó el gobierno español, después de que la llegada repentina de tantos migrantes desató el caos y una crisis humanitaria.
España desplegó sus fuerzas armadas y efectivos policiales adicionales para restablecer el orden en Ceuta, que se encuentra en el Estrecho de Gibraltar, a la entrada del mar Mediterráneo, y ha sido una posesión española desde 1580. En el lado marroquí de la frontera, las fuerzas de seguridad se enfrentaban con migrantes. Al menos 57 migrantes han perdido la vida intentando el cruce, incluidos algunos que se ahogaron o murieron en una estampida para cruzar una barrera cerca de un puesto fronterizo.
“La situación que se vive en Ceuta es absolutamente insostenible”, dijo Juan Jesús Vivas a periodistas.
Mientras tanto, migrantes procedentes de Marruecos también intentaron ingresar a Melilla, el otro territorio español en el norte de África, donde se enfrentaron a la policía.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Ceuta el viernes y condenó la vulneración de la frontera, calificándola de “una violación de la integridad territorial" del país.
El mandatario culpó a los traficantes de personas que “engañan a muchos jóvenes (...) que encuentran la muerte, ya sea en el océano o, en este caso, en la frontera con España en la ciudad autónoma de Ceuta”.
El Ministerio del Interior español, que inicialmente se había negado a compartir estimaciones desde la frontera, difundió sus propias cifras poco después de las declaraciones de Vivas, estimando que unas 50.000 personas habían cruzado desde Marruecos desde el jueves. Añadió que 37,500 ya habían regresado a Marruecos, y que cientos más volvían cada hora.
Imágenes en video de la frontera mostraban a cientos de migrantes congregados en una colina con vistas a Ceuta siendo dispersados con gases lacrimógenos por las fuerzas marroquíes, mientras otros continuaban nadando hacia el territorio español. Pero para la tarde del viernes, la mayoría de los migrantes intentaba salir de Ceuta dadas las condiciones desesperadas allí.
Rachid Sbihi, que dirige una asociación de agentes de la Guardia Civil, describió la situación como una “grave crisis humanitaria”, diciendo que miles de migrantes —entre los que había menores no acompañados— se quedaron durmiendo en parques y aceras, mientras otros deambulaban sin rumbo por las calles.
“Es caótico”, dijo Sbihi.
El Ministerio del Interior marroquí no ha respondido a una solicitud de comentarios sobre las cifras de migrantes difundidas por las autoridades españolas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que las “imágenes que llegan desde Ceuta son inaceptables”.
“No podemos permitir que nadie llegue a nuestra Unión sin cumplir nuestras normas”, declaró en un comunicado en línea. “Los cruces peligrosos deben cesar de inmediato. Las redes de tráfico deben ser desmanteladas. Y los retornos deben ser rápidos, como permiten nuestras normas”.
Muchos de los fallecidos se ahogaron, apuntó Sbihi, pero algunos también perdieron la vida en una estampida para cruzar la valla del espigón en el Tarajal, una playa urbana cerca de un puesto fronterizo con Marruecos. Las aguas próximas a la valla fronteriza estaban llenas de boyas, zapatos y otras pertenencias abandonadas.
Muchos jóvenes marroquíes que cruzaron a Ceuta dijeron a The Associated Press que esperaban encontrar mejores oportunidades de trabajo en España, pero que estaban regresando debido al caos en Ceuta.
“No hay nada en casa. Tendría que trabajar turnos de 12 horas por un salario miserable. Por eso vine aquí”, declaró Abdulah Buji, de 21 años, originario de Tetuán. “Pero tampoco he encontrado oportunidades aquí, así que tengo que volver”.
La policía marroquí utilizó cañones de agua y disparó tiros de advertencia al aire para impedir que los migrantes cruzaran a Ceuta, según grupos de derechos humanos en Marruecos.
“A pesar de la fuerte presencia policial, la gente cruzó por la vía marítima, mientras la frontera terrestre permaneció cerrada”, indicó Achraf Maimouni, un activista de derechos humanos en Fnideq, la ciudad marroquí que limita con Ceuta.
La embajadora de Marruecos en España indicó que la situación en Ceuta se había desarrollado en contra de los deseos del país.
“Siempre hemos priorizado una migración legal, ordenada y segura para todos”, comentó Karima Benyaich. No se pronunció acerca de los motivos de los migrantes para cruzar a Ceuta.
Para llegar a Ceuta, situada en la costa del norte de África, los migrantes suelen nadar desde la ciudad marroquí de Fnideq, recorriendo unos 5 kilómetros (unas 3 millas) para llegar a territorio español. Otros intentan hacerlo desde la cercana localidad de Belyounech, desde donde la distancia es menor.
Las autoridades tanto en Ceuta como en Madrid han vinculado el aumento de cruces a una reciente decisión del Tribunal Supremo español que dictaminó que quienes llegan por mar no pueden ser deportados de inmediato, a diferencia de quienes cruzan por tierra o trepan la valla fronteriza.
Sánchez dijo que los traficantes de personas malinterpretaron el fallo.
“Parece que esta lectura de la sentencia del Tribunal Supremo ha corrido como la pólvora durante estas últimas horas por las redes de mafias que trafican con seres humanos y ha producido una avalancha de la dimensión que vivimos ayer", manifestó Sánchez.
Pero algunos activistas en Marruecos mostraron sus dudas acerca de que el fallo estuviera detrás del aumento, alegando que la mayoría de los migrantes no estarían al tanto de esas decisiones legales.