KitKat, marca de la multinacional agroalimentaria Nestlé, pidió ayuda este miércoles para encontrar las 12 toneladas de sus barritas de chocolate robadas la semana pasada: "Ayúdanos a encontrarlas. Usa el rastreador de KitKat robado. Enlace en la biografía", dijo en un mensaje en X.
KitKat acompañó esa publicación con la fotografía de un comunicado en el que afirma que no se trata de una broma del día de los inocentes (el April Fool's Day, celebrado hoy, 1 de abril, sobre todo en Estados Unidos, Canadá, Australia y algunos países europeos), sino que "alguien realmente robó 12 toneladas de KitKat" y quiere que la gente le ayude "a saber a dónde han ido".
Para ello, la marca suiza ha creado un "Rastreador de KitKats robados", es decir, un link añadido a su página web que permite comprobar si los chocolates comprados por cada persona se encuentran entre los robados, que ascienden a un total de 413 mil 793, según la compañía.
Para buscar los paquetes de KitKat robados, se debe introducir un código de ocho dígitos que hay en los envoltorios de estos chocolates y, a continuación, la página muestra un mensaje en el que informa si ese KitKat está dentro de los robados o no.
"En caso de coincidencia, el escáner recibirá instrucciones claras sobre cómo alertar a KitKat, que a su vez transmitirá esta información a las autoridades correspondientes", indicó ya hace dos días la marca.
KitKat publicó el pasado 30 de marzo otro comunicado en X en el que reafirmó que las doce toneladas habían sido robadas en el trayecto entre su fábrica del centro de Italia y el destino final al que se dirigían, Polonia, países entre los cuales iba a haber varios repartos.
La marca aseguró que estaba trabajando "estrechamente" con las autoridades locales y los socios de la cadena de suministro para investigar lo ocurrido.
Además, destacó que "la buena noticia es que no hay motivos de preocupación por la seguridad de los consumidores y que el suministro no se ve afectado".
El vehículo donde viajaban los chocolates robados fue asaltado en un lugar que no se ha especificado.
La compañía informó que teme que el producto pueda "entrar en canales de venta no oficiales en los mercados europeos".
Nestlé relacionó este suceso con la celebración de la Semana Santa, periodo en el que en numerosos países de Europa aumenta considerablemente el consumo de chocolate, en forma de huevos o figuras infantiles hechas de chocolate.