La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el brote de hantavirus detectado en un crucero que navega rumbo a las Islas Canarias “no es el próximo COVID”, aunque advirtió que se trata de una enfermedad infecciosa grave que requiere vigilancia y atención médica inmediata.
El crucero MV Hondius, operado por la empresa Oceanwide Expeditions, zarpó desde Cabo Verde con casi 150 personas aisladas en sus camarotes, luego de que tres pacientes fueran evacuados de emergencia hacia Europa. Dos de ellos dieron positivo a hantavirus y otro permanece como caso sospechoso.
Hasta ahora, las autoridades sanitarias han confirmado ocho casos relacionados con el brote y tres muertes, mientras que especialistas en Europa y África rastrean posibles contactos de pasajeros que abandonaron el barco en distintas escalas.
La principal experta en epidemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, buscó frenar la alarma internacional al afirmar que “esto no es el próximo COVID”, ya que el riesgo de propagación masiva entre la población es bajo.
De acuerdo con la OMS, el hantavirus suele transmitirse al inhalar partículas contaminadas con excremento de roedores infectados. Aunque existe la posibilidad de contagio entre personas, esto es raro y generalmente ocurre por contacto cercano.
Las autoridades explicaron que los pasajeros afectados dieron positivo al llamado “virus de los Andes”, una variante detectada principalmente en Argentina y Chile, capaz de provocar graves problemas respiratorios e incluso insuficiencia pulmonar.
Pese a la preocupación generada por el brote en alta mar, la OMS subrayó que nunca antes se había registrado un episodio similar en un crucero y reiteró que la mayoría de las personas “nunca estarán expuestas” a este virus.
Mientras tanto, España, Sudáfrica, Suiza y Reino Unido mantienen monitoreo sobre pasajeros y contactos cercanos, aunque hasta el momento no se han detectado nuevos contagios fuera de los casos ya confirmados.