El ministro de Exteriores de Irán Abbas Araghchi salió de Pakistán sin reunirse con emisarios estadounidenses, dijeron a The Associated Press dos funcionarios paquistaníes, en otro golpe para los intentos por poner fin a la guerra que ha estremecido al Medio Oriente.

Los funcionarios paquistaníes hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.

No está claro cuándo llegarán los enviados del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, previstos a encabezar el equipo negociador de su país o si siquiera han salido de Washington. La Casa Blanca declinó hacer comentarios el sábado.

Una tregua ha pausado la mayor parte de los combates, pero las repercusiones económicas siguen aumentando debido al cierre del estrecho de Ormuz que ha interrumpido los envíos globales de petróleo, gas natural licuado, fertilizante y otros suministros.

El ministro iraní se reunió con el jefe del Estado Mayor del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, y con el primer ministro Shehbaz Sharif. Araghchi escribió en Telegram que hablaron sobre los acontecimientos regionales, incluidas las líneas rojas de Irán para las negociaciones. Araghchi no ofreció más detalles, pero dijo que Teherán seguiría participando en los esfuerzos de mediación “hasta que se logre un resultado”.

Irán reanudó el sábado los vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Teherán por primera vez desde que comenzó la guerra hace dos meses. La televisión estatal iraní reportó que saldrían vuelos hacia Estambul, Mascate (la capital de Omán) y la ciudad saudí de Medina. Irán reabrió parcialmente su espacio aéreo a principios de mes debido al alto el fuego.

Islamabad estaba prácticamente paralizada antes de las conversaciones previstas. Los residentes tienen dificultades para desplazarse incluso distancias cortas debido a los puestos de control, los cierres de carreteras y los desvíos. Las arterias normalmente concurridas que llevan al aeropuerto y a la fortificada Zona Roja estaban en gran medida desiertas. Había fuerzas de seguridad apostadas en intersecciones clave y helicópteros sobrevolaron la zona.

Pakistán ha estado intentando que funcionarios de Estados Unidos e Irán vuelvan a la mesa desde que Trump anunció esta semana una prórroga indefinida del cese al fuego, atendiendo la solicitud de Islamabad de más gestiones diplomáticas.

La Casa Blanca anunció el viernes que Trump enviaría a Witkoff y Kushner para reunirse con Araghchi. Pero el Ministerio de Exteriores de Irán indicó que cualquier conversación sería indirecta y funcionarios paquistaníes transmitirían los mensajes.

La primera ronda de conversaciones en Pakistán, encabezada del lado estadounidense por el vicepresidente JD Vance, duró más de 20 horas y fue cara a cara, las conversaciones directas de más alto nivel entre los antiguos adversarios desde la Revolución Islámica de 1979.

Funcionarios iraníes cuestionan si pueden confiar en Estados Unidos después de que las conversaciones del año pasado y a principios de este año sobre el programa nuclear de Teherán terminaran con el país siendo atacado por Estados Unidos e Israel.

Araghchi y los emisarios de Trump sostuvieron horas de conversaciones indirectas en Ginebra el 27 de febrero, pero se retiraron sin un acuerdo. Al día siguiente, Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra.

El precio del crudo Brent, el referente internacional, sigue siendo casi un 50% más alto que cuando comenzó la guerra debido al control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que en tiempos de paz pasa una quinta parte del petróleo mundial.

Irán atacó a tres embarcaciones esta semana, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes. Trump ha ordenado a los militares “disparar y matar” a pequeñas embarcaciones que podrían estar colocando minas.

También el sábado, el ministro de Defensa de Alemania Boris Pistorius anunció que el país enviará buques barreminas al Mediterráneo para ayudar a retirar las minas iraníes del estrecho de Ormuz una vez terminen las hostilidades.

La limitación de los envíos a través del estrecho ha tenido repercusiones en el comercio marítimo mundial, incluso a través del Canal de Panamá, casi al otro lado del mundo.

Desde el inicio de la guerra, las autoridades dicen que al menos 3.375 personas han muerto en Irán y más de 2.490 personas en Líbano, donde nuevos combates entre Israel y el grupo Hezbollah estallaron dos días después de que comenzó el conflicto.

Además, 23 personas han muerto en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo Pérsico. Quince soldados israelíes en Líbano, 13 miembros del ejército estadounidense en la región y seis integrantes de la fuerza de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano han perdido la vida.

Trump anunció el jueves que Israel y Líbano habían acordado extender por tres semanas un alto el fuego entre Israel y Hezbollah. El grupo no ha participado en la diplomacia impulsada por Washington.

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