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Tras varios años de distanciamiento y ataques de parte de los duques de Sussex hacia la familia real, el rey Carlos III habría tomado una decisión radical para hacer que el príncipe Harry regrese a Inglaterra: trascendió que le habría pedido ayuda a Donald Trump para deportar a su hijo. ¿Por qué? Entérate de la razón que llevó al monarca a tomar dicho camino.
Hace dos años, el rey Carlos anunció que había sido diagnosticado con cáncer (sin precisar de qué tipo) y desde entonces, las personas allegadas a él señalaron que cambió su forma de ver la vida en varios sentidos, incluyendo la relación que tenía con su hijo menor.
Fuentes del Palacio de Buckingham han señalado en medios internacionales que el soberano ha buscado a su hijo y que ha intentado varias cosas para lograr una reconciliación, aunque hasta ahora, no lo ha logrado.
Es por eso que la versión de que le habría pedido a Trump que deporte de Estados Unidos a Harry sorprendió a muchos de los seguidores y expertos de la realeza británica, porque no imaginaron que sucedería algo así.
De acuerdo con el medio RadarOnline, Carlos III habría pedido el apoyo de Trump para lograr que Harry regrese al Reino Unido; la razón sería porque quiere que su hijo vuelva a casa y pase más tiempo con él.
Según dicho medio, el rey podría estar recurriendo a la amistad que tiene con el político para resolver su problema con Harry. “El rey y el presidente se han hecho buenos amigos y suelen conversar en privado sobre asuntos que les importan (...) este viaje les brindó la oportunidad de hacer precisamente eso con respecto a varios asuntos, incluida la difícil situación de Carlos con Harry”, declaró una fuente.
De acuerdo con el informante, Carlos confesó lo mucho que le duele el permanente distanciamiento de su familia con el duque de Sussex y, dejó en claro que dos años después de que le diagnosticaron cáncer, quiere ver a su hijo regresar a Inglaterra, incluso si para ello se requiere una intervención extraordinaria.
“Hablaron del tema y coincidieron en que es un problema evidente que hay que abordar antes de que la situación se descontrole aún más (...) Carlos lo puso todo sobre la mesa", indicó.
Según la fuente, una de las posibilidades de las que se habló fue la de que Harry se viera obligado a abandonar Estados Unidos tras realizarse una revisión a su estatus migratorio, que podría desencadenar en consecuencias legales como la deportación; un escenario brutal, pero efectivo que podría forzar al príncipe a dejar su lujosa casa en Montecito, California.
Desde el punto de vista de Carlos, este escenario resolvería varios problemas a la vez, desde acercar a Harry en un momento en que su salud sigue siendo motivo de preocupación, hasta eliminar la culpa directa al hacer que cualquier regreso parezca forzado en lugar de negociado. “Si lo deportan...sería la situación ideal desde el punto de vista de la familia real”, dijo la fuente, quien enfatizó que ni siquiera William podría oponerse.
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