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Una nueva ola de rumores y especulaciones han colocado nuevamente en el ojo del huracán a Donald Trump, de 80 años, y a Melania Trump, de 56, luego de que circularan versiones sobre supuestos sucios hábitos personales que estarían enfureciendo a la primera dama y aumentando la tensión en su matrimonio.
Desde hace tiempo se rumora que existe una crisis matrimonial entre Trump y Melania; diversos medios internacionales han asegurado que la exmodelo no soporta a su esposo y que hace todo lo posible para no pasar tiempo con él.
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Este tipo de especulaciones aumentan cuando salen a la luz más detalles de cómo es la relación del presidente de Estados Unidos y la primera dama, tal es el caso del libro “"Cambio de régimen: Dentro de la presidencia imperial de Donald Trump" , escrito por los periodistas del New York Times, Maggie Haberman y Jonathan Swan.
De acuerdo con un adelanto al que tuvo acceso del Daily Mail, el mandatario de la Unión Americana choca con su esposa frecuentemente y esto se debe a que cada uno tiene hábitos en el hogar muy diferentes; por un lado Melania es organizada y limpia, mientras que Donald no se preocupa por tener ordenado y deja todo sucio.
Según se informa, al presidente le encanta comer bocadillos a altas horas de la noche. “Es aficionado a picar entre horas por la noche, solía dejar en la basura o en el suelo un montón de bolsas vacías de patatas fritas, envoltorios de Starbucks y envases de helado”, escribieron los autores.
“El personal tuvo que empezar a controlar la basura después de que se descubriera que a veces tiraba utensilios de plata esterlina de la Casa Blanca”. Por otro lado, Trump ha tenido severos problemas con el personal de limpieza ya que también le encanta tener alfombra en el baño, algo inusual debido a que este espacio de la casa suele estar expuesto a bacterias.
“La parte más cercana a la ducha solía estar completamente empapada; el personal nunca supo muy bien por qué, pero les preocupaba que creciera moho debajo”, escribieron Haberman y Swan.
¿Qué hicieron para solucionarlo? Los periodistas cuentan que los trabajadores colocaron “un pequeño trozo de la misma alfombra (nunca una alfombrilla de baño propiamente dicho) encima de la más grande (...) varias de estas piezas se mantenían en rotación, se intercambiaban y se secaban”.
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