Tal parece que se le agotó la paciencia al rey Carlos III ya que se dio a conocer que habría presionado a Kate Middleton, de 44 años, y a Meghan Markle, de 44 también, para que se reconcilien antes del regreso del príncipe Harry a Reino Unido, el cual se espera que suceda en los próximos meses. La medida del soberano ha sido muy criticada debido a que expertos y seguidores de la familia real consideran que se trataría de una “tregua forzada” que podría traer severas consecuencias.
Desde hace años se habla de la enemistad que hay entre dos de las mujeres más importantes de la realeza británica y de las más famosas a nivel mundial: Kate Middleton y Meghan Markle no pueden estar juntas en el mismo lugar y en diversos medios internacionales se ha reportado que “no se soportan” y que si mantienen la compostura es porque deben proteger la imagen de la familia real.
Sin embargo, Carlos III quiere que el drama se termine y por eso habría pedido puntualmente que solucionen los problemas lo más pronto posible. De acuerdo con el medio Heat, el rey pretende sanar el distanciamiento que hay entre la princesa de Gales y la duquesa de Sussex, además de que cree que tanto Meghan como Kate desempeñan ahora un papel fundamental en la reconciliación entre el príncipe Harry y William.
“La idea es que las esposas se han convertido en el centro emocional de todo”, dijo una fuente al medio, y agregó que Kate cuenta con la confianza de William, mientras que Meghan sigue siendo la confidente más cercana de Harry.
Al monarca británico le gustaría que sus nueras arreglen sus problemas antes de que Harry vuelva a Reino Unido que será en julio de 2027, para celebrar los Juegos Invictus en Birmingham. Algunos informes sugieren que Harry quiere que el evento se convierta en una oportunidad para reconciliarse con su padre ya que espera que el rey participe en la ceremonia de inauguración del evento.
La actual pelea entre Kate y Meghan no se debió a un solo evento, sino a una serie de diferencias de carácter y choques entre los que se incluyen: el incidente con los vestidos de paje antes de la boda de Meghan y Harry en 2018, ya que hubo un fuerte desacuerdo sobre el vestido de la princesa Charlotte.
También se comentó que tuvieron diferencias por cómo ambas trataban al equipo del palacio; posterior a que los duques de Sussex renunciaron a sus deberes reales en 2020, la entrevista con Oprah, el libro Spare y todas las declaraciones que Meghan y Harry han dado a los medios de comunicación fueron las causantes de que la disputa entre ambas se incrementara y llegara al punto en el que se encuentra ahora.