Identificar si una relación es realmente sana puede ser un desafío, especialmente cuando venimos de experiencias complicadas o patrones que nos hacen dudar. Aunque ninguna relación es perfecta, los expertos coinciden en que las más estables y duraderas se construyen sobre pilares como el respeto, la comunicación y la confianza.
De acuerdo con Cleveland Clinic, una relación saludable se sostiene en empatía y amabilidad, confiabilidad y compromiso, respeto mutuo por los límites, trabajo en equipo y valores y objetivos similares. Como subraya la piscoterapeuta Natacha Duke, “la clave es que exista un nivel razonable de confianza y que ambos sientan que la otra persona los priorizará y cumplirá su palabra en todo momento”.
También advierte que “las relaciones pueden resultar familiares, pero eso no significa que sean sanas”; por eso, la introspección y el manejo constructivo del conflicto son esenciales: “Habrá momentos difíciles en toda relación, pero creo que lo importante es cómo se afronta”
Respetan el espacio, las emociones y las prioridades del otro (amistades, familia, tiempo personal). “En una relación sana, se crean espacios para el otro, para sus emociones y para nutrir y cultivar otros aspectos de la vida del otro”, dice Duke. Los límites saludables también aplican en lo íntimo: nadie debe sentirse presionado o avergonzado.
La confianza abarca desde lo emocional hasta decisiones de vida. “Con el tiempo, vas confiando cada vez más en esta nueva persona, o bien, con el tiempo, vas desconfiando de ella”. Más allá de la “luna de miel”, confiar sin dudar es una señal clave.
No basta con llevarse bien en lo bueno; lo decisivo es cómo conversan bajo presión: expresan sentimientos, escuchan activamente y buscan soluciones. “No siempre tienen que estar de acuerdo, pero siempre pueden ser buenos y amables el uno con el otro y siempre pueden intentar comprender al otro”.
El desacuerdo no rompe el vínculo cuando hay respeto y búsqueda de acuerdos. “Si pueden superar las dificultades juntos, eso genera confianza, y cuanto más construyan esa confianza juntos, más fuertes se volverán”.
No hay relación perfecta; perdonar es signo de amor y madurez. Si cuesta dejar ir el rencor, la terapia cognitivo-conductual puede ayudar con disparadores y mecanismos de afrontamiento.
Evitan relaciones unilaterales. Duke sugiere una “prueba de realidad”: “¿Es cierto que tengo más peso que la otra persona?” Hablarlo ayuda a recalibrar esfuerzos. En vínculos sanos, los aportes se compensan a lo largo del tiempo.
La amabilidad se nota en la seguridad, el apoyo y el sentirse priorizado. Implica disculparse, escuchar y regular la reactividad. “Debe haber una cierta cantidad de respeto mutuo y empatía hacia el otro, incluso cuando no estás teniendo un buen día”.
Comparten intereses y también respaldan el crecimiento personal (por ejemplo, entrenar para una maratón). Negocian sin que todo parezca sacrificio. “Hay que encontrar maneras de llegar a acuerdos sin que parezca una lucha o un sacrificio”.
Antes de compras o decisiones importantes, consultan y valoran la opinión del otro. Se ven como socios en lo bueno, lo malo y lo feo.
Abordan los temas tensos con intención y autorreflexión. “Es necesario cierto nivel de autocomprensión para que nuestras relaciones sean saludables, y todos tenemos temas delicados”. Establecer y respetar límites protege a ambos.
Reflexionas sobre tus patrones (qué te hiere o activa) y los comunicas con responsabilidad: “Déjame ayudarte a entender por qué es un problema para mí”. El amor propio y los proyectos personales fortalecen la pareja.
No necesitan impresionar todo el tiempo. La vulnerabilidad profundiza la intimidad: “Para disfrutar de una relación sana, necesitamos estar preparados para ser vulnerables el uno con el otro”.
Duke recomienda revisar periódicamente si la confianza crece y si ambos están recibiendo lo que necesitan: “¿Hay algo que no estás consiguiendo y que necesitas? ¿Hay algo que no estás haciendo y que tu pareja necesita?” Conversar de forma regular —incluso informalmente— alinea objetivos y valores: “Rara vez se puede sobrecomunicar cuando se trata de cómo te sientes”.
Una relación sana no es perfecta ni “fácil” todo el tiempo: requiere trabajo, autoconocimiento, amabilidad, acuerdos y una confianza que se construye día a día.
Forma parte de nuestro canal en WhatsApp.¡VIVE USA ya está disponible! Mantente informado desde tu dispositivo móvil sobre las noticias más relevantes de viajes, trabajo, vida en Estados Unidos y Canadá, celebridades, tendencias y mucho más.