La historia de Vivian Jenna Wilson, la polémica hija trans de Elon Musk, vuelve a generar conversación tras revelar detalles íntimos de su vida familiar y de su infancia rodeada de “riqueza extrema”. ¿Qué dijo? A continuación te contamos los detalles.
En una reciente entrevista, la joven modelo describió su infancia como una experiencia “aislante” y “extraña”, marcada por la riqueza extrema y una desconexión con la realidad que la llevó a cuestionar su entorno familiar, en especial su relación con el multimillonario, desde muy temprana edad.
Vivian, quien es la hija desterrada e ignorada del dueño de Tesla y X, tomó distancia de su padre desde el 2020, cuando comenzó su transición y decidió eliminar su apellido paterno por varias razones, principalmente por no tener el apoyo de su padre y por llevar una vida de riqueza excesiva que no era compatible con sus ideales.
Vivian comenzó su proceso personal a los 16 años y hasta el momento ha construido su identidad lejos de la figura del magnate y toda la polémica que le rodea, incluidos sus ideales conservadores que lo han llevado a pronunciarse en contra de la comunidad LGBTQ+ y a rechazar a las personas trans.
En sus recientes declaraciones, la joven de 21 años no se guardó nada al hablar sobre el impacto de crecer rodeada de tanto dinero y arremetió contra el sistema que favorece a los más ricos y el ambiente en el que se desarrollan, ignorando la vida real y a las personas comunes, con menor poder adquisitivo y pocos privilegios.
“He visto esa mi*rda de primera mano. Te cambia, y el deseo de poder corrompe a la gente desde dentro. Es ridículo”, señaló la modelo en entrevista con la revista Cosmopólitan.
“Lograr eso y querer más es un ciclo interminable de codicia y gula, donde nada es suficiente y uno termina por volverse loco. Te transforma en otra persona. Lo cual, sinceramente, es uno de mis mayores miedos”, apuntó.
Wilson también recordó cómo desde su infancia se sentía incómoda al ver desigualdad social. Mientras estudiaba en instituciones exclusivas como la escuela privada dentro del campus de SpaceX, propiedad del mismo multimillonario, asegura que percibía un fuerte contraste con el mundo exterior. Incluso mencionó que le llamaban “dramática” por cuestionar estas situaciones, aunque hoy afirma que esas inquietudes eran completamente válidas.
“Fue una experiencia muy extraña, muy solitaria… La clase alta tiene sus propias escuelas privadas, círculos sociales y demás”, describió.
“He desaprendido muchísimas cosas, pero incluso de niño pensaba: "Esto es un poco de mal gusto”, dijo Wilson. “Recuerdo ser muy pequeño y ver a personas sin hogar y sentir náuseas”, agregó.
“La gente me regañaba por comportarme como una niña pequeña y dramática. Pero no, tenía razón al comportarme como una pequeña dramática”.
La joven celebridad de las redes sociales agregó que no se siente orgullosa de su pasado, pero a pesar de que no puede hacer nada por cambiarlo, lo que sí está en sus manos es ignorar el poder de su padre como el hombre más rico del mundo y el entorno de “riqueza extrema” en el que vivió en su infancia y marcar un mejor camino en su futuro.
“No hay mucho que pueda hacer al respecto, así que ¿a quién le importa? Es parte de mi historia, pero no es el futuro de mi historia”, señaló.
La influencer y modelo ha sido crítica con la élite multimillonaria, señalando que muchas personas con poder viven “desconectadas” de la realidad cotidiana. En sus palabras, existe una especie de “ilusión” donde se justifica la riqueza mientras otros enfrentan condiciones difíciles, algo que le generó conflicto desde pequeña.
Sobre su relación con su padre Elon Musk, Vivian ha sido tajante: no le interesa ser definida por su vínculo con él. Aunque el empresario ha hecho declaraciones polémicas sobre su transición, ella ha respondido públicamente en redes sociales, dejando claro que busca construir su propia historia sin depender de su apellido.
Cabe recordar que Musk desconoció a su hija y afirmó que para él estaba muerta desde el momento en que inició su transición y que su pensamiento woke o progresista fue el virus responsable.
Desde entonces, Vivian ha sido más cercana a su madre Justine Wilson, antes Musk, y ha vivido con un perfil bajo, sin el apoyo económico de su familia y compartiendo una casa rentada junto a un grupo de amigos. Asimismo, se ha hecho su propio lugar dentro de la industria de la moda, con una incipiente, pero prometedora carrera en el modelaje.