Estados Unidos y Rusia deben reabrir conversaciones para el desarme nuclear y reducir "significativamente" su arsenal, urgió la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) un día antes de que expire el tratado New START, último entre Moscú y Washington en materia de control de armamento atómico.
"Sin el New START hay un peligro real de que la carrera armamentística entre Estados Unidos y Rusia se acelere (...) y otras potencias nucleares se sientan presionadas a seguir esa tendencia", señaló en un comunicado este miércoles la directora ejecutiva de ICAN, Melissa Parke.
En caso de que aumenten los arsenales nucleares, "cada crisis se volverá más peligrosa", y aumentarán los riesgos de conflicto nuclear tanto accidental como intencionado, advirtió ICAN, coalición de la sociedad civil que obtuvo el premio Nobel de la Paz en 2017.
La coalición recordó que Estados Unidos y Rusia controlan el 87 % de todas las armas nucleares, y que la expiración del tratado el 5 de febrero les dará vía libre para construir y posicionar nuevo armamento atómico, sin sistemas mutuos de verificación.
El New START afecta a armas nucleares de largo alcance y obliga a que Moscú y Washington no superen las 1.550 cabezas atómicas y los 700 misiles para su lanzamiento.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado que está de acuerdo con las restricciones del acuerdo, aunque se muestra partidario de permitir su expiración mientras aboga por abrir nuevas negociaciones que involucren también a China, otra potencia nuclear cuyas capacidades atómicas y balísticas están creciendo.