El joven muerto por disparos del Servicio Secreto de Estados Unidos en la tarde de este sábado al acercarse y tirotear un puesto de control de seguridad de la Casa Blanca tenía 21 años, había sido detenido anteriormente en la zona y tenía problemas mentales, según medios estadounidenses.
El hombre, identificado como Nasire Best, había sido arrestado anteriormente en los accesos a la Casa Blanca, según diferentes diligencias abiertas en los tribunales y había sido llevado a un centro psiquiátrico en junio del año pasado tras protagonizar otro incidente en el área de la Casa Blanca, donde aseguró que era Jesucristo, indicó CNN.
Agentes del Servicio Secreto dispararon a Best, después de que este se acercara a un puesto de control de seguridad y disparara, según los medios. El diario New York Times indicó que el tiroteo se produjo después de que el hombre sacara un arma de una bolsa y comenzara a disparar contra los agentes.
El suceso ocurrió poco antes de las 18:00, hora local (11.00 GMT) en una intersección cerca del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower, a las afueras del complejo presidencial, donde se encontraba el presidente estadounidense, Donald Trump, explicó el Servicio Secreto en un comunicado en su cuenta de X.
Durante el tiroteo un transeúnte también resultó herido.
Según los medios, Best había sido arrestado en julio del año pasado por entrar en una zona restringida del predio de la Casa Blanca, ignorando las indicaciones y órdenes de detenerse.
Un mes antes había sido llevado a un centro psiquiátrico por impedir a un vehículo el acceso al ala este de la Casa Blanca, entonces les dijo a los policías que "era Jesucristo y quería que lo arrestaran".
Aparentemente un magistrado impuso una orden de alejamiento del lugar y había otra orden contra él por no presentarse a una vista judicial en agosto pasado.