El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y a otros nueve funcionarios de estar presuntamente relacionados con el Cártel de Sinaloa, además de delitos de tráfico de drogas y armas.
A través de un comunicado, las autoridades estadounidenses informaron que el caso fue asignado a la jueza federal Katherine Polk.
Los delitos por los que es investigado el gobernador de Sinaloa son: conspiración para la importación de narcóticos; posesión de ametralladoras y artefactos explosivos; además, por conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos
Se reveló que Rocha Moya habría obtenido el cargo a través de su alianza con Los Chapitos con quienes ha mantenido diversas reuniones.
"En las que prometió protegerlos mientras distribuían grandes cantidades de drogas a Estados Unidos. Como gobernador, Rocha Moya permitió que los Chapitos operaran con impunidad en Sinaloa", informaron.
Entre los servidores en activo y retirados investigados están:
El Departamento de Justicia informó que los mexicanos estarían presuntamente vinculados con la facción de "Los Chapitos" encabezada por los hijos de Joaquín "El Chapo " Guzmán.
"Los acusados en esta acusación formal son funcionarios gubernamentales o policiales, actuales y anteriores, de Sinaloa. Según la acusación, cada uno de ellos participó en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico con el Cártel para importar grandes cantidades de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a Estados Unidos".