Para los ciudadanos mexicanos que desean viajar de forma frecuente a Estados Unidos por turismo o negocios, existe un documento clave que facilita el cruce fronterizo: la Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC), también conocida como visa láser.
Este documento, exclusivo para mexicanos, combina en un solo formato la visa de visitante B1/B2 y un permiso especial para ingresar por vía terrestre, lo que la convierte en una alternativa práctica frente a la visa tradicional estampada en el pasaporte.
La BCC es una tarjeta laminada del tamaño de una credencial bancaria que incluye datos personales y tecnología avanzada utilizada por las autoridades fronterizas estadounidenses para verificar la identidad del viajero.
Su vigencia suele ser de hasta 10 años y permite estancias temporales en Estados Unidos de hasta seis meses por visita, siempre sujetas a la autorización del oficial de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Este documento no autoriza a trabajar ni estudiar en territorio estadounidense, pero sí permite actividades turísticas, visitas familiares, compras, atención médica o asistencia a eventos, así como reuniones o trámites de negocios en el caso de la categoría B1.
Uno de sus principales beneficios es que facilita el cruce terrestre desde México sin necesidad de presentar el pasaporte en algunos casos, siempre que el viaje sea breve (no mayor a 30 días) y dentro de zonas fronterizas específicas. Por ejemplo, se puede ingresar hasta 25 millas en Texas y California, 55 millas en Nuevo México y hasta 75 millas en Arizona.
Para viajes más largos o por vía aérea, el titular deberá presentar su pasaporte mexicano vigente y, en algunos casos, tramitar el permiso adicional I-94. Además, este documento es válido únicamente para ciudadanos mexicanos que residan en México y que puedan demostrar lazos sólidos con su país.
Para poder acceder a la BCC, los solicitantes deben ser ciudadanos mexicanos, residir en México y contar con un pasaporte vigente.
También es indispensable cumplir con los criterios de elegibilidad de la visa B1/B2, así como demostrar vínculos económicos, laborales o familiares que garanticen su regreso al país tras una estancia temporal en Estados Unidos.
Para tramitar la Tarjeta de Cruce Fronterizo, es necesario completar el formulario DS-160 en línea, crear una cuenta en el sistema de citas, realizar el pago correspondiente —actualmente de 185 dólares— y agendar visitas tanto en el Centro de Atención al Solicitante (CAS) como en la Embajada o Consulado de Estados Unidos.
Durante el proceso se toman datos biométricos y se realiza una entrevista consular. En caso de aprobación, el solicitante puede recibir la tarjeta en su domicilio, recogerla en una paquetería o directamente en el CAS.
Este procedimiento, que puede tomar varias semanas, representa una de las opciones más utilizadas por los mexicanos para viajar a Estados Unidos de manera legal y recurrente.
Forma parte de nuestro canal en WhatsApp.¡VIVE USA ya está disponible! Mantente informado desde tu dispositivo móvil sobre las noticias más relevantes de viajes, trabajo, vida en Estados Unidos y Canadá, celebridades, tendencias y mucho más.