En los últimos días, varios países ubicados en el llamado Cinturón de Fuego han registrado movimientos telúricos, una situación que encendió las alertas y el miedo de la población. La preocupación aumentó después de los recientes terremotos registrados en distintos puntos del Pacífico y Latinoamérica; por ejemplo, este 20 de agosto de 2026, un sismo de magnitud 6.7 sacudió Perú, por lo que en redes se comenzaron a preguntar si se habría “activado” el Cinturón de Fuego, lo cual explicaría la frecuencia de estos eventos. ¿Eso sucedió? Te explicamos lo que se sabe.
No existe evidencia científica de que el Cinturón de Fuego se haya “activado”.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el Cinturón de Fuego es la zona sísmica y volcánica más activa del planeta y está relacionado con los límites de las placas tectónicas que rodean al Pacífico.
Por ello, que se produzcan varios terremotos en países que forman parte de esta región no significa que exista un interruptor que se haya encendido ni que todos los sismos estén necesariamente conectados entre sí.
La actividad sísmica de las últimas semanas ha puesto nuevamente la atención sobre varios países que se encuentran dentro del Cinturón de Fuego. Entre los terremotos que se han registrado están:
Sí, México forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico; esta es una de las razones por las que el país presenta una actividad sísmica importante. México se encuentra en una zona donde interactúan diferentes placas tectónicas, entre ellas las placas Norteamericana, del Pacífico, de Cocos, de Rivera y del Caribe.
La subducción de placas frente a las costas mexicanas es uno de los procesos que explica buena parte de los terremotos que ocurren en estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima y Jalisco.
No hay evidencia de que un terremoto lejano pueda “activar” automáticamente otro en México. Expertos han señalado que no es posible utilizar estos eventos para predecir cuándo ocurrirá un terremoto.
Sí, México es un país con alto riesgo sísmico, pero eso no significa que exista una predicción de un terremoto inminente. El país ha registrado algunos de los terremotos más fuertes de su historia, entre estos destacan:
-Terremoto de 1957: magnitud 7.8
-Terremoto de 1985: magnitud 8.1
-Terremoto de 2017: magnitud 8.2
-Terremoto de 2019: magnitud 7.1.
De acuerdo con información del documento “Cien años de sismicidad en México”, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “en promedio, en México, ocurren 5 sismos de magnitud mayor o igual a 6.5 cada 4 años, que está de acuerdo con los 160 sismos que se reportan en el catálogo para los 100 años de historia sísmica del país. Sismos de menor magnitud ocurren con mayor frecuencia, por ejemplo cada año se registran más de 100 sismos con magnitudes mayores o iguales a 4.5, mientras que se espera un sismo con magnitud mayor o igual a 7.5 cada 10 años”.
No, actualmente no existe un método científico capaz de indicar con precisión el día, hora, lugar y magnitud de un terremoto futuro.
Durante un sismo: