Bienestar

Sarampión en México: ¿La vacuna inmuniza o sólo reduce síntomas? Esto dicen expertos

Con el aumento de casos de sarampión en México, expertos explican si una persona vacunada puede contagiarse y qué tan efectiva es la inmunización

Sarampión en México: ¿La vacuna inmuniza o sólo reduce síntomas? Esto dicen expertos. Foto: IA
11/02/2026 |11:32
María Alba
Editora Web Ver perfil

México está en medio de una alerta sanitaria debido al aumento de casos confirmados de en todo el país, siendo el estado de Jalisco el más afectado con 1529 casos hasta el momento, mientras que la Ciudad de México suma 149, de acuerdo con el reporte diario de la Dirección General de Epidemiología.



El actual brote ha promovido campañas de vacunación masiva en gran parte del país para todas aquellasque tienen el esquema de vacunación incompleto o no están seguros si recibieron la vacuna en la infancia o si se enfermaron.

En torno a la inoculación han surgido varias dudas y preguntas frecuentes como si una persona puede contagiarse de sarampión si ya se vacunó o si se enfermó previamente y qué tan eficaz es la vacuna para proteger al cuerpo del contagio o reducir los síntomas.

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De acuerdo con organismos de salud como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y autoridades sanitarias, la vacuna contra el sarampión es la principal herramienta de prevención, ya que brinda una protección muy alta, aunque no siempre es absoluta.

Especialistas de la Clínica Mayo señalan que una persona sí puede contagiarse de sarampión aún estando vacunada, pero el riesgo es considerablemente menor. La vacuna triple viral (SRP), que protege contra sarampión, rubéola y paperas, ofrece aproximadamente un 93% de eficacia con una dosis y hasta un 97% con dos dosis, lo que significa que la mayoría de los vacunados desarrollan inmunidad suficiente para evitar la enfermedad o presentar cuadros leves.

En caso de que se enfermen teniendo el esquema completo, los pacientes pueden presentar síntomas ligeros como fiebre, tos, dolor de garganta y brotes de manchas en la piel o sarpullido rojo.

Asimismo, las personas vacunadas que llegan a infectarse suelen presentar manifestaciones con menor probabilidad de complicaciones graves como neumonía, encefalitis o incluso la muerte.

En el caso de quienes ya tuvieron sarampión durante la infancia o a lo largo de su vida antes de este brote, generalmente desarrollan inmunidad de por vida. Esto ocurre porque el sistema inmunológico crea defensas duraderas contra el virus. Sin embargo, expertos advierten que en casos muy poco frecuentes podrían registrarse reinfecciones, principalmente si el sistema inmunológico se encuentra debilitado o si existieron errores en el diagnóstico previo.

¿Cómo se contagia el sarampión?

El es una enfermedad altamente contagiosa, aún más que la influenza o el covid. Se transmite a través de gotículas respiratorias que se dispersan al toser, estornudar o hablar, y puede permanecer en el aire o en superficies durante varias horas. Entre los síntomas del sarampión más comunes se encuentran fiebre alta, tos, congestión nasal, ojos enrojecidos y el característico sarpullido que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo.

En casos extremos, el sarampión puede provocar complicaciones como neumonía y encefalitis que requieren hospitalización y aumenta el riesgo de muerte, destacan los expertos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Por ello, la vacunación sigue siendo la medida más efectiva para frenar brotes.

Expertos en salud pública recomiendan verificar el esquema de vacunación, especialmente en niños, adolescentes y adultos que no tengan certeza de haber recibido las dos dosis.

En México, laforma parte del esquema nacional y se aplica de manera gratuita en instituciones del sector salud, lo que permite fortalecer la protección colectiva y evitar la propagación del virus.

Ante el aumento de casos en distintas regiones del mundo, autoridades sanitarias insisten en que la mejor estrategia para evitar el sarampión es mantener la vacunación completa y acudir al médico ante síntomas sospechosos. Aunque la vacuna no garantiza protección total en el 100% de los casos, sí representa la herramienta más eficaz para prevenir contagios, reducir síntomas y evitar complicaciones graves del sarampión.