Las redes sociales mostraron su indignación ante la situación que vivió un niño luego de que recibiera amenazas por parte de sus compañeros de futbol durante un partido que disputaban; el menor contó a la cámara que el portero del equipo le dijo que “Trump lo atraparía”, palabras que lo atemorizaron y lo llevaron hasta las lágrimas.
La situación que actualmente atraviesa Estados Unidos con las detenciones de parte de ICE tiene a una buena parte de la población y del mundo entero indignado por lo violentos que han sido los arrestos: los agentes han sido acusados de llevarse a la fuerza a las personas (migrantes o ciudadanos estadounidenses) y de irrumpir en lugares públicos, como restaurantes y tiendas, lo que ha llevado a miles a protestar.
De acuerdo con los videos que recientemente se han hecho virales, la situación ha escalado y ha llegado a afectar a los niños, ya que apenas se hizo viral una fotografía en la que se ve cómo agentes de ICE detuvieron a un pequeño de cinco años; por otro lado, el video en el que un niño de 12 años llora asustado tras recibir amenazas en un partido de futbol de que lo iban a deportar también conmovió e indignó a los usuarios de redes sociales.
De acuerdo con el video dado a conocer por la madre del niño, llamada Mtee Tet, Max estaba llorando ya que durante el último encuentro que disputó, recibió comentarios intimidantes sobre su situación migratoria, lo que mencionó “fue algo que lo puso realmente triste”.
El niño narró lo siguiente: “El portero me dijo que soy un inmigrante ilegal incluso cuando yo nací en América; inclusive me dijo que Trump iba a atraparme y mandarme de vuelta”. Ante tales comentarios, el menor contó que su respuesta fue que “él nació en Estados Unidos" y que "no ha vivido en ningún otro lugar”.
Al publicar el video, la mamá de Max mostró su enojó y exigió que la gente se porte con educación y amabilidad: “Sólo pido que seamos amables y nos tratemos con amabilidad. ¡Estoy enojada, dolida y, sinceramente, sin palabras!”.
Al finalizar, el niño solamente agregó, entre lágrimas, que lo que le pasó no fue agradable. Tras darse a conocer este testimonio, cientos de usuarios de redes sociales manifestaron su apoyo a Max y su mamá y les dijeron que, lamentablemente, es algo que está sucediendo en muchas escuelas y sitios de Estados Unidos a los que van los menores de edad, pues compartieron las experiencias que han vivido con sus propios hijos.