Cada año, miles de personas viajan, estudian, trabajan o residen temporalmente en Estados Unidos y una de las dudas más frecuentes gira en torno a la ciudadanía de los bebés que nacen en territorio estadounidense. ¿El simple hecho de nacer en Estados Unidos convierte automáticamente a un niño en ciudadano americano?
La respuesta es sí en la gran mayoría de los casos, pero la legislación estadounidense contempla algunas excepciones . De acuerdo con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), el principio de ciudadanía por nacimiento está protegido por la Enmienda 14 de la Constitución, que reconoce como ciudadanos a las personas nacidas en el país y sujetas a la jurisdicción estadounidense.
Sin embargo, no todos los nacimientos ocurridos dentro de Estados Unidos generan automáticamente este derecho. Los hijos de diplomáticos extranjeros acreditados ante el gobierno estadounidense se encuentran entre las principales excepciones.
USCIS señala que una persona nacida en Estados Unidos y sujeta a la jurisdicción del país es ciudadana estadounidense desde el momento de su nacimiento. Esta disposición aplica independientemente de la nacionalidad, residencia o situación migratoria de los padres.
Por ello, los hijos de turistas, estudiantes internacionales, trabajadores temporales, residentes permanentes e incluso de personas sin un estatus migratorio regular suelen adquirir automáticamente la ciudadanía estadounidense al nacer.
La situación cambia cuando los padres cuentan con estatus diplomático oficial.
Según USCIS, los hijos nacidos en Estados Unidos de diplomáticos extranjeros acreditados no adquieren la ciudadanía estadounidense al nacer porque no se consideran "sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos" en los términos establecidos por la Enmienda 14.
Esto incluye, entre otros, a embajadores, ministros, encargados de negocios, consejeros, secretarios y otros funcionarios que aparecen en la Lista Diplomática.
La razón es que los diplomáticos y sus familias gozan de inmunidades especiales reconocidas por el derecho internacional, por lo que mantienen una condición jurídica distinta a la de otros extranjeros que viven en Estados Unidos.
No necesariamente. USCIS explica que las personas nacidas en Estados Unidos de padres diplomáticos pueden acceder a un mecanismo especial que les permite registrar su residencia permanente legal, es decir, obtener una Green Card mediante un procedimiento específico previsto en la normativa migratoria.
Además, si uno de los padres era diplomático acreditado pero el otro era ciudadano estadounidense o nacional de Estados Unidos, el menor sí puede ser reconocido como ciudadano estadounidense al nacer. Aunque el tema suele generar debate, la excepción relacionada con los diplomáticos afecta a una cantidad muy reducida de nacimientos en comparación con el total que se registra cada año en Estados Unidos.
Por ello, la regla general sigue siendo que los bebés nacidos en territorio estadounidense reciben la ciudadanía automática desde su nacimiento, mientras que las excepciones son limitadas.
Los niños que nacen en Estados Unidos y adquieren la ciudadanía estadounidense al nacer cuentan con los mismos derechos fundamentales que cualquier otro ciudadano del país.
Entre los principales derechos se encuentran:
Obtener un pasaporte estadounidense, que les permite viajar como ciudadanos de Estados Unidos.
Vivir, estudiar y trabajar en Estados Unidos sin restricciones migratorias durante toda su vida.
Recibir protección del gobierno estadounidense tanto dentro del país como en el extranjero.
Acceder a programas y beneficios para ciudadanos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la legislación federal o estatal.
Patrocinar a determinados familiares para obtener beneficios migratorios cuando alcancen la edad requerida por la ley.
Votar en elecciones federales, estatales y locales al cumplir 18 años, siempre que se registren como electores.
Postularse para determinados cargos públicos cuando cumplan los requisitos constitucionales y legales correspondientes.
Transmitir la ciudadanía estadounidense a sus hijos en determinados casos, de acuerdo con las normas de inmigración y nacionalidad vigentes.
No. Aunque un bebé nazca en Estados Unidos y sea ciudadano estadounidense, sus padres no obtienen automáticamente la residencia permanente ni la ciudadanía. Deberán cumplir los procesos migratorios correspondientes establecidos por la ley.
Además, un ciudadano estadounidense puede solicitar la residencia para sus padres hasta que cumple 21 años de edad, por lo que el nacimiento de un hijo ciudadano no genera beneficios migratorios inmediatos para los padres.
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