Tras meses de críticas y burlas hacia su cambio de imagen, Galilea Montijo por fin aclaró lo que ocurrió con su rostro y los efectos que causaron sus cirugías estéticas. ¿Qué dijo la conductora? A continuación te contamos los detalles de sus revelaciones.
Según dijo en el podcast Bajo la piel, conducido por la doctora Marimar Guerra, la Montijo reveló que una cirugía estética a la que se sometió en febrero de 2026 estuvo a punto de cambiar su vida para siempre y de orillarse a dejar la televisión.
La presentadora confesó por primera vez que sufrió graves complicaciones tras dicha cirugía, perdió el control de la boca y un ojo durante varios meses y, además, padeció quemaduras en la cara mientras intentaban desinflamar la zona.
A casi medio año de la cirugía y de haberse sometido a varios tratamientos para revertir los efectos, la celebridad aseguró que ha logrado recuperarse en casi un 90 por ciento, aunque admitió que llegó a pensar que no volvería a trabajar en televisión por los daños que sufrió.
Montijo detalló que vivió una pesadilla tras los procedimientos estáticos ya que padeció de intensos dolores físicos y vivió con el miedo de no poder tener más el control de su boca o de sus expresiones faciales debido a las complicaciones: “Cuando siento que yo no puedo controlar mi boca ni mi ojo, claro, para los memes son maravillosos, pero a mí me daba muchísimo dolor”, contó.
Inicialmente, cuando comenzó a ser blanco de críticas y burlas por su cambio de imagen, Galilea contó que se había realizado un levantamiento de cejas únicamente, pero ante la presión mediática, la conductora detalló en la entrevista todos los procedimientos y sus complicaciones.
Al parecer la cirugía de las cejas consistía en levantarlas bajo un estilo popularizado por la actriz Lindsey Lohan, explicó, pero además de este arregló, Galilea aceptó una intervención para quitar “un poquito de las glándulas” del cuello para perfilar la zona.
“Tocó un nervio en el ojo, eso ha inflamado demasiado”, contó y agregó que le prescribieron un líquido para bajar la hinchazón, pero no le funcionó ya que la zona se le siguió inflamando y además le quemó.
Galilea contó que al tercer día la piel empezó a ponerse blanca, por lo que envió fotografías a su cirujana Marimar Guerra. Fue la doctora quien identificó la gravedad del caso y le pidió regresar de inmediato. Posteriormente recibió un tratamiento con células madre, pero la quemadura provocó el colapso del sistema linfático del cuello, originando una severa contractura que jaló su boca hacia un lado y afectó el nervio del ojo.
“Me ponen células madre, yo no me preocupaba ni la ceja, me preocupaba la quemadura, durante estos seis meses que se arregla, que no se arregla y yo, la cara cada vez más la veía cómo la ceja se me veía de este lado, la boca se me venía de este lado, porque era una cosa que yo no la podía controlar. La contractura tan grande que tenía en el cuello (...) Este lado se empezó a venir para acá. Me empiezan a tratar como si yo tuviera una parálisis”, contó.
La conductora de La Casa de los Famosos aclaró que nunca sufrió una parálisis facial, pese a las especulaciones difundidas en redes sociales y que su especialista ya le había recomendado no hacerse ningún procedimiento, aunque no le hizo caso y se arriesgó con otro médico.
A pesar de las complicaciones de salud y las primeras críticas, Galilea Montijo decidió no abandonar el programa Hoy y continuó trabajando durante su recuperación. Sin embargo, recordó que las luces del foro hacían mucho más evidente los efectos secundarios en el rostro.
“La he pasado muy mal yo por una cuestión médica más que estética. Yo estaba muy preocupada por tener una quemadura de segundo grado que era lo que me colapsó y lo que me llevaba todo esto”, señaló.
Uno de los episodios que más la marcó tras las complicaciones ocurrió mientras entrevistaba al actor Ernesto Laguardia en Hoy, cuando observó en el monitor que su boca se desviaba sin poder sentir el movimiento y sin controlarla.
También lamentó que varios médicos opinaran públicamente sobre su estado sin conocer su expediente clínico y aseguró que ninguno acertó en el diagnóstico real.
Aunado a esto, Galilea contó que su experiencia y el miedo que tuvo de ya no poder trabajar más en la televisión o de dejarse ver de manera pública, además resaltó el acompañamiento psicológico que ha tenido para afrontar sus miedos de no volver a ser la misma físicamente.
“Psicológicamente yo dije: ‘Ya no voy a trabajar en televisión, o sea, me cambió la cara’. Llegó a un punto donde dije: ‘Me cambió la mirada. ¿Qué me hizo? Yo no soy ésta’. Yo siempre he tenido mucho miedo de cambiar mi expresión, Porque yo sé que son mis ojos, es mi mirada, entonces, al no tener eso yo estaba tristísima porque yo dije: ‘¡Chin! Fue mi decisión”, apuntó.
En medio de su explicación, Galilea contó que se sintió como “delincuente” cuando se hablaba de ella en la prensa y en las redes sociales por haberse sometido a cirugías plásticas y haber atravesado complicaciones.
Tras meses de rehabilitación, Galilea afirmó en la entrevista que esta experiencia le dejó una importante lección, aunque sigue creyendo en la efectividad de las cirugías estéticas, subrayó la importancia de elegir especialistas con ética y de contar con un adecuado seguimiento posoperatorio.
La conductora reiteró que su objetivo sigue siendo trabajar 10 años más en la televisión y “envejecer bonita, naturalmente”, pero sin poner en riesgo su salud ni su identidad.